La riada anega Xerta y moviliza a los vecinos para retirar barro y agua
Una riada anega Xerta tras las lluvias torrenciales y moviliza a los vecinos para limpiar viviendas, almacenes y calles.
Las lluvias torrenciales anegaron este martes por la tarde las calles de Xerta en pocos minutos, con agua y barro que entraron en viviendas, almacenes y otros espacios del municipio. El terreno erosionado por el incendio forestal sufrido en 2025, junto con Paüls, agravó la fuerza del agua, que arrastró árboles y troncos todavía pendientes de retirar.
Emma, vecina de Xerta desde hace cuatro años, explica que la calle se llenó de agua en cinco minutos y que en su casa entraron unos dos palmos. Su vehículo quedó desplazado de un lado de la calle al otro y lo da por perdido. Isabel Maria Jiménez relata que el agua alcanzó alrededor de un metro y que pasó la noche despierta, recogiendo agua desde las seis de la mañana.
La emergencia también estuvo marcada por los problemas de comunicación. Cinta Cantons, vecina de toda la vida, recuerda que durante unos momentos no había cobertura y que no sabía dónde estaban sus hijos. Según le ha contado su padre, de casi 90 años, en 1971 ya se vivió una situación parecida, aunque entonces el episodio fue todavía más grave.
Con el paso de las horas, la preocupación dio paso a la solidaridad vecinal. Familiares, amigos y jóvenes se organizaron para limpiar viviendas y almacenes y ayudar a las personas que lo necesitaban. Vicenç Vilaseca se desplazó desde Tortosa para colaborar, mientras que un grupo de jóvenes coordinó los trabajos desde primera hora del miércoles.
La recuperación continúa puerta a puerta y almacén a almacén. Jaume explicó durante la mañana que ya habían limpiado tres almacenes. Mientras retiran el barro, los vecinos también recuerdan dichos transmitidos por generaciones, como el que afirma que cada 50 años bajan los barrancos de las Valls.
Información elaborada a partir de Diari de Tarragona.