Cómo funcionan los sistemas que evitan los choques por alcance entre trenes
Cómo funcionan los cantones, el ERTMS, el LZB y el ASFA, los sistemas que deben evitar que dos trenes ocupen el mismo tramo de vía tras el choque en Toledo.
Un accidente ferroviario registrado este miércoles en la provincia de Toledo, en el que un AVE de Renfe alcanzó por detrás a un convoy de Iryo, ha puesto el foco en los mecanismos de seguridad diseñados para impedir que dos trenes ocupen a la vez un mismo tramo de vía. Las causas del siniestro siguen bajo investigación.
Se produce un choque por alcance cuando un tren impacta contra otro que circula delante o permanece detenido en la misma vía y en el mismo sentido. En condiciones normales, la señalización y los sistemas de protección deben mantener una separación suficiente entre ambos convoyes, también cuando uno reduce la velocidad o se detiene.
Para organizar la circulación, la infraestructura se divide en tramos de vía llamados cantones, cuya ocupación se controla mediante sistemas de detección y señalización. Según la tecnología instalada, las señales indican al maquinista si puede continuar, si debe reducir la velocidad o si tiene que detenerse.
En España conviven varias tecnologías de señalización y protección, como el ERTMS, el LZB y el ASFA, con distintos niveles de supervisión y prestaciones. El ERTMS es el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario; su componente ETCS supervisa la velocidad permitida y puede ordenar el frenado automático si se incumplen las condiciones de circulación. El LZB ofrece una supervisión continua de la velocidad en las líneas que lo tienen, mientras que el ASFA proporciona información procedente de las señales con prestaciones distintas a las de los sistemas de supervisión continua.
Estos mecanismos complementan la actuación del maquinista, ya que pueden intervenir sobre el frenado cuando se dan determinadas condiciones. Su funcionamiento depende de la configuración instalada, de la compatibilidad entre los equipos de a bordo y de la infraestructura, y del régimen de circulación aplicable.
Un tren de alta velocidad no puede detenerse de forma instantánea. Su distancia de frenado depende de la velocidad inicial, la masa del convoy, la capacidad de frenado, la pendiente de la vía y la adherencia. Por ello, los sistemas no esperan a que el maquinista vea un obstáculo a corta distancia, sino que anticipan con la señalización, la detección de trenes y las restricciones de velocidad cuándo debe reducirse la marcha o detenerse el convoy.
Adif ha indicado que analiza los sistemas y la secuencia de los hechos para determinar la causa del siniestro. La investigación deberá establecer qué condiciones de circulación tenían ambos trenes, qué señalización estaba operativa y si los mecanismos de protección actuaron conforme a su diseño. El texto subraya que un choque por alcance no demuestra por sí solo un fallo de la infraestructura ni un error humano.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.