Cómo quitar el mal olor de las botas de fútbol tras cada partido
Consejos para limpiar, secar y eliminar el mal olor de las botas de fútbol sin dañarlas tras los entrenamientos y partidos.
Las botas de fútbol de los niños pueden acumular barro, sudor, césped mojado y humedad, especialmente cuando pasan horas dentro de una mochila. Para evitar el mal olor y alargar su vida útil, conviene limpiarlas a mano y secarlas correctamente, nunca meterlas en la lavadora.
El primer paso es retirar las plantillas y los cordones. Las plantillas, que absorben buena parte del sudor y la humedad, pueden lavarse aparte con agua templada, jabón neutro y un cepillo suave. Los cordones también se pueden lavar a mano o dentro de una bolsita.
Para limpiar el exterior, lo recomendable es eliminar primero el barro y los restos de césped con un cepillo seco. Si el barro está muy húmedo, es mejor esperar a que se seque antes de retirarlo. Después se puede pasar una bayeta húmeda con jabón suave, especialmente por la suela y la zona de los tacos.
Una vez limpias, el bicarbonato ayuda a neutralizar el olor: se espolvorea en el interior y se deja actuar durante toda la noche antes de sacudirlo o aspirarlo. También se puede introducir papel de periódico o de cocina para absorber la humedad, e incluso combinar ambos métodos.
Las botas deben secarse abiertas, sin plantillas y con papel dentro, en un lugar ventilado. No es aconsejable colocarlas junto a un radiador, bajo el sol fuerte ni utilizar máquinas de secado, ya que el calor directo puede deformarlas o cuartear sus materiales.
En Zamora, como en cualquier hogar con niños que practican fútbol, una rutina sencilla puede prevenir el problema: sacar las botas de la mochila al llegar del entrenamiento o el partido y dejarlas airear. También se pueden utilizar sprays específicos para calzado deportivo o bolsitas absorbentes reutilizables, siempre que estas últimas no se lleven durante el juego.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.