El padre Mayo deja Zamora tras décadas de entrega a la educación claretiana
El padre Mayo, natural de Tábara, deja Zamora tras décadas de dedicación al colegio Corazón de María y 125 años de presencia claretiana.
Jesús Mayo López, natural de Tábara y conocido en Zamora como el padre Mayo, deja la ciudad tras la despedida organizada por la comunidad educativa del Corazón de María. Es el último claretiano residente en Zamora, donde la congregación ha mantenido 125 años de presencia.
El religioso llegó a Zamora hace décadas y estuvo 15 años al frente del nuevo centro educativo. Durante su dirección impulsó, entre otras medidas, el traslado del colegio y su transformación en un centro mixto. “Donde me manden, voy”, afirmó antes de emprender su próxima etapa en Oviedo.
El padre Mayo recordó con especial cariño su trayectoria zamorana y sus años vinculados a la educación. También evocó a la primera alumna del colegio, Marta Luis Corrado, cuyo recuerdo conserva con precisión. La despedida reunió a estudiantes, antiguos alumnos, responsables del centro y representantes educativos, políticos y militares de Zamora.
El provincial de los Misioneros Claretianos de la provincia de Santiago, el padre Adolfo Lamata Muñoz, explicó que la marcha responde a decisiones difíciles relacionadas con la edad y el reducido número de religiosos. No obstante, subrayó que continúa la actividad educativa y colegial de los claretianos en Zamora.
La orden llegó a la Diócesis de Zamora en 1902 para desarrollar una labor misionera por los pueblos. En los años 40 del siglo pasado creó el colegio Claret, con internado, y en la década de los 80 trasladó el centro a su ubicación actual. Aunque los últimos religiosos abandonan la ciudad, la relación con Zamora seguirá mediante la actividad educativa y pastoral del colegio.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.