Vigo de Sanabria aprende a tocar la pandereta tras fabricar sus propios instrumentos
La Visparra de Vigo de Sanabria reúne a unos veinte alumnos en un taller de pandereta tras fabricar sus propios instrumentos.
La asociación La Visparra de Vigo de Sanabria ha organizado un taller de iniciación a la pandereta en las antiguas escuelas del pueblo, al que han acudido unos veinte alumnos interesados en aprender a tocar este instrumento de percusión tradicional. Los participantes, vecinos de Vigo y también de otras localidades como Robledo, llegaron después de haber confeccionado sus propias panderetas en un taller celebrado hace unas semanas.
El curso estuvo dirigido por Carlos Serrano Domínguez, que comenzó con los ritmos básicos. «Vamos a empezar con algo básico, que es el ritmo de jota. Luego, si da tiempo, pues un agarrao, que también es algo bastante facilón», explicó. Además, el profesor previó incorporar ritmos representativos de la zona, como la jota y la chacoreada de Vigo de Sanabria y un agarrao sanabrés.
Serrano subrayó la continuidad entre ambos talleres y la necesidad de dar un uso a los instrumentos: «Yo también hice la pandereta, y ya que la haces para algo tiene que servir». Recordó, además, que en otros tiempos la pandereta y la voz eran una alternativa accesible para animar reuniones y celebraciones cuando no había dinero para contratar músicos.
Entre los asistentes, Celia Vega señaló que quería aprender a usar la pandereta que había elaborado el curso anterior, y destacó el valor de estas actividades en localidades pequeñas: «en pueblo de 120 habitantes, que somos muy poquitos, pero participamos». Por su parte, Tomás Vega e Irene Espada coincidieron en la importancia de conservar el patrimonio ante el riesgo de pérdida de conocimientos por falta de relevo generacional.
El profesor reconoció que no esperaba reunir a una veintena de alumnos en una localidad pequeña, y lo atribuyó a la implicación de los vecinos: «la gente es encantadora». La iniciativa, según el texto, deja la idea de que las tradiciones se conservan cuando se practican y se comparten.
Información elaborada a partir de La Opinión de Zamora.