La pinza del pelo puede aumentar el riesgo de lesiones al volante
La DGT y el RACE recomiendan retirar las pinzas rígidas del pelo si impiden apoyar bien la cabeza en el reposacabezas.
Una pinza del pelo colocada en la parte posterior de la cabeza puede aumentar el riesgo de lesiones en caso de accidente, según advierten el RACE y la Dirección General de Tráfico (DGT). El accesorio puede quedar atrapado entre el cráneo y el reposacabezas si la cabeza se desplaza hacia atrás durante una colisión.
Por sus dimensiones y dureza, una pinza rígida puede concentrar el impacto en una zona pequeña de la cabeza y causar daños. También puede impedir que el cuello repose de forma natural, provocar contracturas o dolor y aumentar la fatiga al conducir.
La DGT recuerda que el reposacabezas debe estar correctamente regulado, con su centro alineado con la parte posterior de la cabeza, para minimizar el llamado efecto látigo. Además, la espalda y los hombros deben quedar alineados y el conductor debe mantener una posición adecuada frente al volante.
El riesgo puede ser mayor con pinzas grandes, rígidas, metálicas o con piezas puntiagudas, que podrían causar lesiones craneales, cortes, heridas por fragmentos o daños en el cuero cabelludo si se rompen o quedan comprimidas contra la cabeza. No obstante, el texto señala que no existen estadísticas oficiales de la DGT que acrediten que estas lesiones sean frecuentes o específicas del uso de estos accesorios.
La DGT no prohíbe conducir con una pinza del pelo, pero recomienda retirarla si impide apoyar correctamente la cabeza o mantener una postura natural. La advertencia afecta también a los conductores de Zaragoza, ya que se trata de una recomendación general de seguridad aplicable a cualquier trayecto.
Información elaborada a partir de El Periódico de Aragón.