Albal conmemora a la beata María Guadalupe Ricart 25 años después de su beatificación
Albal recuerda a su única beata, María Guadalupe Ricart, asesinada en 1936 y beatificada en Roma hace 25 años.
Albal ha celebrado la memoria litúrgica de su única beata, la Madre María Guadalupe Ricart Olmos, coincidiendo con el 25 aniversario de su beatificación. Las parroquias del municipio han oficiado una eucaristía en su recuerdo, con la participación de los Siervos de María (Servitas) de Mislata.
María Guadalupe Ricart nació en Albal el 23 de febrero de 1881. A los 15 años ingresó en el monasterio de las Siervas de María del Pie de la Cruz, en Valencia, donde tomó el nombre de Sor María Guadalupe. A lo largo de su vida fue maestra de novicias y priora.
Durante los primeros meses de la Guerra Civil, las religiosas tuvieron que abandonar el monasterio. Ricart se refugió en casa de su hermana Filomena, pero fue detenida hacia las dos de la madrugada del 2 de octubre de 1936 y asesinada dos horas después en el lugar conocido como Sario, entre Picassent y Silla.
Según la Orden Seglar de la Bienaventurada Virgen María, fue asesinada por su condición de religiosa y soltera, en el contexto de la persecución religiosa que afectó a miles de personas durante la contienda. Su cuerpo fue enterrado inicialmente en una fosa común del cementerio de Silla.
Sus restos fueron trasladados posteriormente al cementerio del monasterio y, en 1959, sepultados junto al altar mayor de la iglesia del nuevo monasterio de las religiosas en Mislata. El proceso de beatificación y canonización comenzó el 20 de junio de ese año.
El martirio fue reconocido por Juan Pablo II el 28 de junio de 1999 y María Guadalupe fue beatificada en la plaza de San Pedro de Roma el 11 de marzo de 2001, junto a otros mártires de la persecución religiosa en España. Desde entonces, su memoria litúrgica se celebra cada 2 de octubre.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.