El coste de la vida, los aranceles e Irán marcan la campaña de las elecciones de EEUU
Coste de la vida, aranceles, guerra de Irán y corrupción marcan la campaña de las elecciones de EEUU, con los demócratas por delante en las encuestas.
Los demócratas han conseguido que la campaña de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos gire en torno al aumento del coste de la vida, la principal preocupación de los votantes de cara a los comicios de este martes. Según el análisis publicado por Información, han logrado relacionar la guerra de Irán, los aranceles y la corrupción de la Casa Blanca con el empobrecimiento del estadounidense medio, simplificando el debate en una pregunta: si la gente vive mejor o peor que cuando Donald Trump volvió a la presidencia hace dos años. Las encuestas previas los sitúan como líderes.
Trump, por su parte, parece dispuesto a convertir las elecciones en un referéndum sobre su figura. Pide a sus seguidores que voten como si él estuviera en las papeletas y recurre a temas de la guerra cultural que le llevó a la Casa Blanca en 2016, como la inmigración, la delincuencia y el temor a una supuesta izquierda radical. El ataque contra Irán, que contradice su promesa de centrarse en los asuntos internos, ha incomodado a un sector de su partido, aunque la guerra se ha vuelto una cuestión doméstica por su impacto en el precio de la gasolina y del transporte de mercancías.
El análisis señala que los demócratas han cambiado su discurso: frente al mensaje más abstracto de 2024 sobre la defensa de la democracia, ahora hablan de combatir la corrupción y su coste económico. Según sus declaraciones financieras, Trump declaró más de 2.200 millones de dólares en ingresos durante 2025, buena parte vinculados a negocios familiares de criptomonedas; el presidente rechaza haber cometido irregularidades. Según Gallup, la economía, la sanidad e Irán figuran entre las principales preocupaciones de los estadounidenses, y una encuesta de KFF recoge que los votantes confían más en los demócratas para afrontar los costes sanitarios y el encarecimiento de la vida.
Los republicanos intentan llevar el debate a su terreno, con el control fronterizo, las deportaciones y la lucha contra la delincuencia como ejes, y presentan a sus rivales como incompetentes o extremistas. Trump y sus aliados también atacan las políticas de diversidad y los derechos de las personas transgénero, aunque esa estrategia parece poco rentable: según el texto, los republicanos destinaron 183 millones de dólares a anuncios televisivos sobre cuestiones trans hasta el 25 de octubre, pero solo uno de cada diez votantes las considera un asunto clave.
Algunos candidatos republicanos optan por distanciarse del presidente y proyectar una imagen independiente. Es el caso de Mike Rogers, aspirante al Senado por Michigan, que en un anuncio grabado en un pub reclama acabar con la guerra arancelaria y omite a Trump. Los demócratas le recuerdan que ha apoyado buena parte de la política comercial del presidente, y lo mismo señalan de la senadora Susan Collins en Maine, a quien acusan de mostrarse «preocupada» por iniciativas de Trump para luego respaldarlas.
La conclusión del análisis es que, en una sociedad polarizada, las elecciones dependerán de si pesan más la identidad o el bolsillo, y que en la víspera de los comicios se impone el pragmatismo económico, aunque queda por ver en qué medida.
Al tratarse de una información sobre la política estadounidense, su relación con Alicante es indirecta: afecta a la economía global, a los precios de la energía y a los aranceles que influyen en el comercio exterior, aspectos que pueden notarse también en la provincia.
Información elaborada a partir de Información.