La flota de cerco de Barbate sale al mar pese a duplicar sus costes
La flota de cerco de Barbate vuelve a faenar pese a duplicar sus costes y reclama más ayudas ante el fin de la subvención al combustible.
La flota de cerco de Barbate ha vuelto a faenar esta semana pese a que el coste del combustible ha elevado los gastos de cada barco desde unos 3.000 hasta aproximadamente 7.000 euros semanales. Una veintena de embarcaciones se debate entre acumular pérdidas o dejar sin ingresos a sus tripulaciones.
Inés Domínguez Foncubierta, gerente de la Organización de Productores Pesqueros de Barbate, explica que los trabajadores han tenido que regresar al mar porque necesitan mantener sus jornales. Tras permanecer amarrada durante varios días, la flota ha salido en dos jornadas esta semana, pero las ventas no han alcanzado los 3.000 euros, con tripulaciones de entre ocho y doce personas por barco.
El pescado se vende a menos de un euro por kilo y los armadores aseguran que ya no tienen capacidad para seguir endeudándose. Mª Ángeles Cayuela, secretaria de la Asociación Nacional de Mujeres de la Pesca, advierte de que el problema es económico y también social, al afectar a familias enteras de un sector en el que las paradas temporales dificultan el acceso a las prestaciones por desempleo.
Las ayudas actuales se consideran insuficientes. La subvención estatal de 0,20 euros por litro de combustible termina el 30 de septiembre, y el sector reclama elevarla a 0,40 euros o pactar un precio fijo con las suministradoras. Foncubierta critica además que algunos barcos hayan recibido solo 29 euros tras aportar una amplia documentación y defiende que las ayudas tengan en cuenta las diferencias entre modalidades y niveles de consumo.
El sector pesquero espera la reunión que Javier Garat, de Cepesca, mantendrá a final de mes con el Gobierno. Foncubierta recuerda que la flota gaditana ha perdido una tercera parte en los últimos años y lamenta las pérdidas derivadas del fin de la pesca con Marruecos. En Conil, donde predomina la pesca artesanal, el impacto es menor, aunque Nicolás Fernández asegura que la subida del combustible ha reducido aún más una rentabilidad ya limitada.
Información elaborada a partir de Diario de Almería.