La CHJ ultima expropiaciones para la mota de Cogullada y la zona de laminación del Barxeta en Alzira
La CHJ ultima expropiaciones para la zona de laminación del Barxeta y la mota de Cogullada, pendientes aún de licitación de las obras.
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ultima la expropiación de terrenos necesaria para ejecutar dos de los proyectos diseñados para prevenir inundaciones en Alzira y Carcaixent, aunque ambos siguen pendientes de licitación. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publica hoy la convocatoria para el levantamiento de actas previas a la ocupación de las parcelas afectadas por la zona de laminación que se creará en la confluencia de los barrancos de Barxeta y la Casella, en el término municipal de Alzira, y para la construcción del dique de protección de Cogullada, en Carcaixent. Son dos de los cinco proyectos declarados prioritarios para reducir el riesgo de inundación y que corresponde asumir a la CHJ.
Fuentes del organismo confirman que el levantamiento de actas de ocupación corresponde a la fase final del proceso de expropiación y señalan que la contratación se está alargando más de lo esperado por motivos de fiscalización.
Por otro lado, la Dirección General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico licitó a principios de año las obras de mejora del barranco de Barxeta a su paso por Carcaixent, una actuación dividida en dos fases y valorada en 12,2 millones de euros. La primera consiste en modificar el cauce para crear una nueva desembocadura que canalice las escorrentías directamente al Xúquer, ya que el Barxeta desemboca actualmente en el barranco de la Casella. La segunda es una intervención sobre el propio cauce para recoger las aguas desbordadas de los barrancos que vierten a la zona y evitar que entren en el núcleo urbano de Carcaixent. El desvío contaba con un presupuesto de salida de 4,1 millones de euros, y los 8 restantes corresponden a la intervención sobre el cauce.
El plazo de presentación de ofertas se cerró en febrero y la CHJ anunció la expectativa de que las obras pudieran arrancar después del verano de 2026. Sin embargo, el proceso sigue abierto: la empresa seleccionada como adjudicataria de ambas actuaciones retiró su oferta alegando que había transcurrido el plazo de dos meses para formalizar el contrato desde la notificación, y el ministerio adjudicó las obras a las constructoras que habían quedado en segundo lugar. En octubre, la mesa de contratación ha requerido subsanaciones de documentación para poder formalizar los contratos.
Las otras tres actuaciones corresponden a la CHJ y todavía no se han licitado. Se trata de la modificación de la confluencia de los barrancos de Barxeta y la Casella para generar una zona de laminación y favorecer la incorporación de los caudales del primero, estimada en un millón de euros, y de la construcción de la mota de Cogullada, valorada en tres millones. La tramitación de ambos se ha condicionado a la necesidad de elevar previamente los límites presupuestarios de la CHJ, autorizada ya por el Consejo de Ministros.
El quinto proyecto prioritario es la ampliación del barranco de la Casella, desde el actual Pont de Xàtiva hasta la desembocadura en el Xúquer, presupuestado en más de 30 millones de euros y destinado a adecuar la capacidad hidráulica. Su expediente ya ha sido remitido a la Dirección General del Agua para su aprobación técnica y sigue su tramitación administrativa.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.