Barcelona aprueba el recargo a cruceristas, pero bloquea el resto de tasas
Barcelona aprueba subir progresivamente el recargo a cruceristas hasta 24 euros en 2030, pero bloquea el resto de ordenanzas fiscales.
El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado dos de los tres expedientes de las ordenanzas fiscales para 2027 impulsadas por el gobierno de Jaume Collboni. Con el apoyo de Junts y ERC, la ciudad congelará en cuatro euros el recargo del impuesto turístico para los huéspedes de albergues y elevará progresivamente el aplicado a los cruceristas que permanecen menos de 12 horas: será de 12 euros en 2027 y llegará a 24 euros en 2030.
En cambio, los votos contrarios de Junts, PP y Vox y la abstención de Barcelona en Comú han impedido aprobar el resto de la propuesta fiscal. El expediente incluía aumentar el IBI del 1,17% al 1,30% para los 208 hoteles de mayor valor catastral, una subida que el teniente de alcalde de Economía, Jordi Valls, ha defendido como una medida de justicia social.
Valls ha asegurado que el proyecto buscaba “congelar impuestos a familias, pymes y autónomos” y aumentar la presión fiscal sobre el turismo para compensar sus efectos negativos y desincentivar la concentración de actividad en determinados barrios de Barcelona. Según ha indicado, dos terceras partes de esos hoteles pertenecen a fondos de inversión.
El gobierno municipal puede presentar ahora un nuevo proyecto de ordenanzas. Si no lo hace, se prorrogará el modelo fiscal vigente, que coincide con el planteado para 2027 salvo por el incremento del IBI a los hoteles de mayor valor.
El principal desacuerdo ha vuelto a enfrentar al PSC con Barcelona en Comú. Su líder, Gemma Tarafa, reclamaba aplicar desde 2027 el recargo máximo permitido: ocho euros por noche para los clientes de hoteles de lujo y 24 euros para los pasajeros de cruceros de corta estancia. Tarafa ha cuestionado que el Ayuntamiento no opte por elevar de golpe la tasa a los cruceristas, mientras Valls ha acusado a los Comuns de mantener una posición inmovilista.
ERC ha respaldado las dos medidas aprobadas, aunque Jordi Castellana ha advertido de la falta de “soberanía fiscal” del Ayuntamiento y ha reclamado rigor en la aplicación de las políticas tributarias. El acuerdo vigente prevé que el recargo para los clientes de los hoteles suba un euro anual durante los próximos tres años, desde los cinco euros actuales hasta los ocho en 2029.
Información elaborada a partir de El Periódico (Barcelona).