Antón Pradera defiende el aprecio personal y la dignidad frente a la robotización en los Hitz Sariak de Bilbao
Antón Pradera, en los III Hitz Sariak del Guggenheim de Bilbao, defiende el aprecio personal, la dignidad y el valor del esfuerzo migrante frente a la robotizac
El empresario vasco Antón Pradera puso el foco en las personas durante su intervención en la gala de los III Hitz Sariak, celebrada en el Museo Guggenheim Bilbao. Ante un mundo cada vez más marcado por la tecnología y la inteligencia artificial, defendió que los factores que permiten que una empresa o un emprendimiento salgan adelante seguirán siendo, en esencia, los mismos.
Pradera resumió esos factores en dos virtudes "absolutamente humanas y poco robotizadas y poco robotizables". La primera es el aprecio personal y la capacidad de construir relaciones con personas "merecedoras de aprecio". La segunda, la dignidad. "Si perdemos un poquito de estas dos cosas nunca seremos ni empresarios ni nada de nada", advirtió.
El empresario también subrayó la importancia de asumir riesgos. Según sus palabras, si no se es osado y no se juega al riesgo en el mundo empresarial, "poco a poco irás desapareciendo".
Para cerrar su discurso, Pradera quiso reconocer el papel de las personas migrantes que han llegado para trabajar y ganarse la vida. "Cuando se está hablando del esfuerzo tenemos que hablar de todos los migrantes que han venido a trabajar y a ganarse la vida, que eso es esfuerzo", subrayó.
Información elaborada a partir de Deia.