Confebask, CEV, AFM, ASLE y Elkargi piden un pacto de país para la transformación vasca
Cinco organizaciones empresariales vascas piden un pacto de país para la competitividad y el bienestar futuro de Euskadi ante los retos demográficos y tecnológi
Confebask, el Círculo de Empresarios Vascos (CEV), la Asociación de Fabricantes de Máquinas-Herramienta (AFM), la Asociación Empresarial ASLE y la Sociedad de Garantía Recíproca Elkargi han firmado una declaración conjunta en la que reclaman un pacto de país para la transformación competitiva y el bienestar futuro de Euskadi, según informa Deia.
En el texto, las organizaciones recuerdan que Euskadi ha construido a lo largo de las últimas décadas uno de los modelos económicos y sociales más sólidos de Europa, fruto de decisiones estratégicas, de una apuesta continuada por la industria y el conocimiento y del esfuerzo de varias generaciones. Por ello, señalan, el país ocupa hoy una posición de referencia en Europa.
Las entidades sostienen que Euskadi progresa cuando es capaz de unir capacidades, generar confianza, colaborar y compartir objetivos, y defienden renovar ese compromiso. En un contexto de cambios, consideran necesaria una reflexión compartida y una respuesta colectiva capaz de movilizar al conjunto de la sociedad vasca en torno a un proyecto de futuro a largo plazo.
Con este objetivo proponen impulsar un Pacto de País para la Transformación Competitiva y el Bienestar Futuro de Euskadi, un compromiso estable y duradero que involucre a partidos políticos, instituciones, organizaciones empresariales y sindicales, personas trabajadoras y socias, universidades, centros tecnológicos y sociedad civil. Según advierten, el buen momento económico y social del país y sus fortalezas competitivas no deben ocultar que Europa y Euskadi pierden peso relativo frente a Estados Unidos y China en productividad, inversión tecnológica y generación de nuevas capacidades industriales.
Entre los desafíos propios de Euskadi, las organizaciones citan el envejecimiento de la población y la reducción progresiva de las personas en edad de trabajar, el relevo generacional, la educación, el acceso a la vivienda, el arraigo de los proyectos empresariales, el absentismo y la limitada dimensión de una parte significativa del tejido empresarial. A su juicio, la competitividad futura dependerá de establecer prioridades compartidas y abordar estos retos de forma coordinada mediante una estrategia coherente, inclusiva y sostenida en el tiempo.
Información elaborada a partir de Deia.