Bilbao pone el foco en rehabilitar sus edificios para ganar accesibilidad y eficiencia
Bilbao afronta la rehabilitación de un parque residencial envejecido para mejorar la accesibilidad, la eficiencia energética y la cohesión social.
Bilbao y Euskadi afrontan el reto de adaptar un parque residencial envejecido, con una parte significativa de sus viviendas construida hace más de medio siglo y aproximadamente un tercio con más de 70 años. La rehabilitación se presenta como una vía clave para mejorar la accesibilidad, la eficiencia energética y el confort de los hogares.
Esta fue una de las principales conclusiones del encuentro ‘Rehabilitar para vivir mejor’, organizado por DEIA y moderado por el periodista Txema Gutiérrez. En las mesas participaron, entre otros, Jon Bilbao, concejal de Regeneración Urbana y presidente de Surbisa, y Yolanda Díez, concejala de Vivienda y presidenta de Viviendas Municipales de Bilbao.
Los ponentes defendieron que rehabilitar no consiste solo en renovar fachadas. Instalar ascensores, eliminar barreras arquitectónicas y adaptar los espacios comunes puede permitir que las personas mantengan su autonomía y sigan viviendo en sus casas. Jon Bilbao resumió que la intervención debe mejorar la salud, el bienestar y la calidad de vida de quienes ocupan los edificios.
La eficiencia energética es otro de los grandes objetivos, mediante aislamientos, envolventes e instalaciones que reduzcan el consumo y mejoren el confort durante todo el año. En una ciudad como Bilbao, donde el suelo disponible es limitado, actuar sobre los edificios existentes permite recuperar espacios y adaptarlos a las necesidades actuales sin depender únicamente de la construcción de nuevas viviendas.
El encuentro también subrayó la dimensión social y económica de estas obras. Surbisa acompaña a las comunidades, especialmente en barrios vulnerables, mientras que la financiación bancaria y las ayudas públicas resultan determinantes para que las distintas realidades económicas de los propietarios no impidan acometer las reformas. Los fondos Next Generation impulsaron numerosos proyectos, aunque el sector percibe ahora una pérdida de ritmo.
La conclusión compartida fue que la colaboración entre instituciones, entidades financieras, arquitectos, constructoras, certificadoras y vecinos será necesaria para mantener la rehabilitación. Para Bilbao, el desafío pasa por convertir portales, fachadas, espacios comunes y edificios construidos hace décadas en viviendas más accesibles, eficientes y habitables.
Información elaborada a partir de Deia.