El Olivar busca nuevo dueño antes de que Vicki se jubile en octubre
La tienda bilbaína El Olivar busca relevo antes de la jubilación de Vicki Pérez, prevista para el 30 de octubre.
La tienda delicatessen El Olivar, en Bilbao, busca una persona que tome el relevo antes de la jubilación de su propietaria, Vicki Pérez, prevista para el 30 de octubre. El negocio se suma a los comercios de la ciudad que afrontan dificultades para garantizar la continuidad por falta de relevo generacional.
El Ayuntamiento de Bilbao presentó ayer un plan, suscrito con el Gobierno vasco, la Diputación, la Cámara de Comercio de Bilbao, Cecobi, BilbaoDendak y Bizkaidendak, para tratar de evitar el cierre de un millar de establecimientos en los próximos cinco años. El sector comercial emplea a 46.000 personas, según el texto.
En el escaparate de El Olivar cuelga un cartel de traspaso por jubilación. Pérez explica que varias personas se han interesado por el local y han preguntado, entre otras cuestiones, si cuenta con extractor de humo o si podría convertirse en un bar, pero hasta ahora nadie ha presentado una oferta.
La comerciante atribuye la falta de candidatos a los horarios, las dificultades para conciliar, los impuestos y la necesidad de trabajar de lunes a domingo, incluidos los festivos. Aun así, asegura que dirigir el negocio ha sido una experiencia muy gratificante y destaca la relación con una clientela a la que considera amiga.
Pérez se hizo cargo de El Olivar en 2014, cuando tenía 54 años, junto a su marido, después de que él se quedara en paro. La tienda ofrece boquerones en vinagre, aceitunas, pan artesano, conservas del Cantábrico, embutidos, quesos y legumbres, aunque su especialidad son las gildas, que prepara a mano.
Tras la jubilación, Vicki quiere viajar, pintar, hacer gimnasia y cuidar de sus nietos y de su hermana. Antes de marcharse, confía en que alguien mantenga la esencia de un establecimiento que, durante años, ha sido también su casa.
Información elaborada a partir de El Correo (Bizkaia).