La agricultura vasca busca cultivos resistentes al calor y nuevas oportunidades
Euskadi prueba soja, aguacates y cultivos indoor para adaptar su agricultura al calor extremo y reducir el consumo de agua.
La agricultura de Euskadi explora cultivos capaces de soportar temperaturas más extremas, después de que las olas de calor de junio y julio hayan provocado pérdidas millonarias y secado pastos y cultivos. La investigadora de Neiker Amaia Ortiz defiende diversificar las explotaciones, utilizar variedades de ciclo corto y apostar por plantas más resistentes al calor, la falta de agua y las enfermedades.
En Álava, la soja ha pasado de ser un cultivo experimental a ocupar unas 50 hectáreas, con un centro de transformación y una cosecha que la experta califica de muy buena. La variedad empleada tiene un ciclo más corto y ha ofrecido una producción rentable incluso en manejo ecológico, aunque su cultivo sigue limitado a este sistema. También se estudian alternativas como el tritórdeo, el centeno, los triticales, la quinoa, los nogales y los almendros.
La adaptación no ofrece las mismas posibilidades en todo Euskadi. Mientras el sur de Álava puede acoger nogaledas, en el norte los nogales resultan inviables por la falta de horas de frío invernales. En cambio, los aguacates se están extendiendo por la costa cantábrica, también en localidades vizcaínas como Maruri y Lekeitio, además de Getaria, gracias a los inviernos suaves y a las precipitaciones abundantes.
Neiker investiga además cubiertas vegetales, sistemas de riego, fertilización y bioestimulantes para mejorar la resistencia de los cultivos. En Derio se experimenta con agricultura vertical en interiores, con iluminación led y riego automatizado. Este sistema puede reducir el consumo de agua un 95% y el de fertilizantes un 70%, además de elevar la producción hasta 50 veces frente a la agricultura tradicional.
Otra línea de trabajo es la agrovoltaica, que combina cultivos y placas solares. La sombra puede rebajar hasta cinco grados la temperatura y favorecer el crecimiento de puerros, lechugas y espinacas, aunque el reto sigue siendo demostrar la viabilidad económica y mantener la agricultura como actividad principal. Para Bilbao y su entorno, estas investigaciones reflejan cómo el sector agrario vizcaíno y vasco busca responder a un clima cada vez más cálido.
Información elaborada a partir de El Correo (Bizkaia).