La amaxofobia afecta a tres de cada diez conductores, según una psicóloga
La amaxofobia afecta al 30% de los conductores y puede tratarse con exposición progresiva y técnicas para controlar la ansiedad.
El miedo intenso a conducir, conocido como amaxofobia, afecta aproximadamente al 30% de los conductores, según explica Isabel Arostegui, psicóloga especializada en este trastorno. El problema puede provocar sudoración, náuseas y pensamientos negativos, además de llevar a evitar ponerse al volante.
La historia de María, un nombre ficticio, comenzó tras rozar con el retrovisor otro vehículo mientras hacía prácticas en una calle estrecha de su ciudad. Aunque se trató de un incidente leve, dejó de conducir y empezó a pensar que era una mala conductora y que volvería a tener otro accidente.
La especialista distingue entre causas externas, como haber presenciado un accidente o que lo haya sufrido alguien cercano, e internas, entre ellas haber tenido un siniestro. También pueden influir rasgos como el perfeccionismo, la baja tolerancia a la frustración o la inseguridad.
El tratamiento suele comenzar explicando el ciclo de la ansiedad y afrontando de forma progresiva situaciones relacionadas con la conducción. La dificultad se adapta a cada persona: el primer paso puede ser simplemente coger las llaves, sentarse en el coche o sacarlo de una parcela.
La terapia incorpora además técnicas para identificar pensamientos distorsionados y centrar la atención en acciones concretas, como señalizar o cambiar de marcha. Según Arostegui, con un trabajo constante la evolución puede ser rápida y algunos pacientes llegan incluso a disfrutar de conducir.
El caso tiene interés para Bilbao y el conjunto de Bizkaia porque aborda un problema que puede afectar a conductores de toda la provincia, también a quienes necesitan desplazarse por motivos laborales o para atender sus necesidades diarias.
Información elaborada a partir de El Correo (Bizkaia).