La madera vasca afronta el reto climático y apuesta por la innovación
La industria maderera vasca apuesta por el recurso local, la gestión sostenible y la innovación ante el cambio climático y los retos tecnológicos.
La industria forestal de Euskadi afronta los desafíos del cambio climático, la competitividad y la transformación tecnológica con la madera local como uno de sus principales activos. Más del 70 % de la madera utilizada por la industria vasca procede de Euskadi, mientras que la importada representa menos del 2 %, según los datos citados por Oskar Azkarate, director de Baskegur.
Azkarate destaca que el sector cuenta con una cadena de valor consolidada, desde la gestión forestal hasta la industria transformadora, y con empresas capaces de desarrollar productos de alto valor añadido. A su juicio, utilizar madera de proximidad permite mantener la actividad económica, reducir las distancias de transporte y conectar la gestión de los montes con la industria.
El director de Baskegur defiende que la sostenibilidad debe integrar las dimensiones ambiental, económica y social. En Euskadi, donde una parte importante de la superficie forestal está en manos privadas, considera necesario que la gestión de los bosques sea activa y económicamente viable para conservar y mejorar las masas forestales.
El aumento de las temperaturas, las sequías y los fenómenos meteorológicos extremos están afectando a la salud y la resiliencia de los bosques. Por ello, Azkarate reclama adaptar la gestión forestal, mejorar el conocimiento de las masas y reforzar su capacidad de respuesta ante unas condiciones climáticas cada vez más adversas.
La madera también puede contribuir a la transición ecológica y a la bioeconomía, especialmente en la construcción. Según los datos citados en la entrevista, este sector representa aproximadamente el 33 % de las emisiones de gases de efecto invernadero y genera alrededor del 40 % de los residuos. La industrialización, la prefabricación y sistemas como la madera contralaminada permiten, según Azkarate, afrontar edificios más complejos y precisos.
La digitalización aparece como otra herramienta clave para mejorar la competitividad, controlar la trazabilidad, planificar la producción y gestionar los recursos forestales. La reflexión se publica con motivo de Egurtek 2026, el Foro Internacional de Arquitectura y Construcción en Madera, un encuentro de interés para Bilbao y el conjunto de Bizkaia por su relación con la innovación, la industria y la construcción sostenible.
Información elaborada a partir de Deia.