Potes, un pueblo del Valle de Liébana para disfrutar sin prisa
Potes, en el Valle de Liébana, a pie de los Picos de Europa: orujo, casas colgantes, monasterio de Santo Toribio y queso picón, según Deia.
Potes, capital del Valle de Liébana y situado al pie de los Picos de Europa, se presenta como un destino ideal para disfrutar sin prisa de su patrimonio, su naturaleza y su gastronomía, según un reportaje publicado por Deia. El artículo recorre la localidad desde su costumbre centenaria de elaborar orujo, que llegó a ser reconocida como Fiesta de Interés Turístico, hasta su paisaje de desfiladeros, cuevas y bosques de hayas y robles donde habitan el lobo, el oso y el rebeco.
El texto destaca el casco antiguo, presidido por la Casa-Torre del Infantado del siglo XIV, hoy sede del Ayuntamiento, así como la Torre de Bedoya, construida entre los siglos XV y XVI, y las casas colgantes del Barrio del Sol, cuyas balconadas se asoman al río Quiviesa. La tradición oral local, con la leyenda de Frunilda como ejemplo, completa el atractivo histórico de la villa.
La localidad también es un punto de partida para la montaña, con el Monte Arabedes, de 694 metros, como uno de sus objetivos favoritos, y para la pesca en el río Deva, donde abundan las truchas y los salmones. La gastronomía local, con sus guisos de trucha y el queso picón de Bejes, con Denominación de Origen desde 1994, también ocupa un lugar destacado en el reportaje.
En el entorno inmediato se encuentra el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, a tres kilómetros al suroeste, un importante lugar de peregrinación donde se venera un gran fragmento del Lignum Crucis y que conserva edificios desde el prerrománico hasta el siglo XIX. El texto recuerda también el vínculo de la zona con los orígenes de la Reconquista, ligados a Don Pelayo.
Información elaborada a partir de Deia.