Siete ajustes para que una vivienda responda mejor ante imprevistos
Siete recomendaciones de Insenia para mejorar la capacidad de una vivienda ante cortes de luz, fugas, calor y cambios de uso.
Una vivienda preparada para afrontar cortes de luz, fugas de agua, olas de calor o cambios en el uso de sus habitaciones no necesita convertirse en una fortaleza ni afrontar grandes obras. Esa es la idea del concepto de hogar resiliente que plantea Insenia, cuyo director e interiorista, Carlos Rubio, recomienda pequeñas decisiones de diseño y organización para mantener la casa operativa cuando algo falla.
El estado de las ventanas y los cerramientos resulta clave para conservar una temperatura estable. Revisar las entradas de aire, los bordes de las ventanas y las persianas, además de elegir cortinas adecuadas, puede mejorar el confort. Según el avance del XVI Informe 'El Estado de la Pobreza', presentado en 2026, el 15,9% de la población no pudo mantener su vivienda a una temperatura adecuada durante el invierno.
Las señales de humedad también requieren atención. Paredes frías, cristales empañados, olores persistentes o moho pueden revelar problemas de condensación o ventilación insuficiente, por lo que conviene buscar el origen antes de limitarse a limpiar o pintar. Asimismo, es recomendable tener identificados y despejados la llave general del agua y el cuadro eléctrico, además de disponer de una linterna y comprobar el estado de cargadores o baterías externas.
La seguridad puede integrarse en la estética de la vivienda mediante cerraduras, mirillas, videoporteros, iluminación exterior o sensores. También es útil reservar un espacio accesible para un botiquín, herramientas básicas, documentación importante, cargadores y productos de primera necesidad, sin acumular objetos innecesarios.
El diseño flexible permite que una habitación cambie de función con el tiempo. Muebles fáciles de mover, enchufes bien distribuidos y recorridos despejados facilitan transformar un despacho en dormitorio de invitados o zona de cuidados sin necesidad de obras. La tecnología puede ayudar a controlar la temperatura o la iluminación, pero la vivienda debería conservar sus funciones esenciales si se va la luz, falla internet o deja de funcionar una aplicación.
Estas recomendaciones pueden resultar útiles también para los hogares de Bilbao y del resto de Bizkaia, donde revisar ventanas, mejorar la ventilación y mantener accesibles los elementos básicos permite afrontar mejor los imprevistos cotidianos. La clave, según el planteamiento de Insenia, es que la casa siga siendo práctica, cómoda y fácil de manejar cuando la rutina se tuerce.
Información elaborada a partir de Deia.