El Pleno de Burgos rechaza revisar el PGOU propuesto por el PSOE y opta por modificaciones puntuales
El Pleno de Burgos rechaza la revisión del PGOU propuesta por el PSOE y se optará por modificaciones puntuales de la norma urbanística.
El Pleno del Ayuntamiento de Burgos ha desestimado la propuesta del Grupo Municipal Socialista de iniciar una revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), al no obtener el respaldo de PP y Vox en la sesión celebrada este miércoles. El concejal socialista Daniel Garabito, anterior responsable del área de Urbanismo, había defendido «la necesidad de iniciar la revisión» de un documento vigente desde 2014 y abrir el debate sobre «el crecimiento y la planificación» de la ciudad.
Según Garabito, el plan vigente, elevado a norma de ley, partía de previsiones que «no se han cumplido» y cuyos objetivos «no responden ahora» a la realidad de Burgos. Para el edil, lo necesario sería redactar un nuevo plan ajustado a la situación actual y a las «necesidades futuras» de la ciudad, en lugar de mantener las previsiones sobre las que se elaboró el documento del equipo de Ezquiaga. Recordó además que la vigencia de este tipo de planes suele rondar los 15 años y que un nuevo plan podría demorarse casi una década.
Por su parte, el concejal de Vox Ignacio Peña advirtió de que la revisión supondría una «paralización» de la ciudad, con las licencias en suspenso. Para su grupo, la prioridad es ofrecer «seguridad jurídica e invertir en los barrios», y los problemas que puedan surgir deben resolverse mediante modificaciones puntuales, postura que también comparte el PP.
El vicealcalde y presidente de la Gerencia de Urbanismo, Juan Manuel Manso, calificó la propuesta del PSOE de «puro postureo» y recordó que, durante su etapa de gobierno, los socialistas no modificaron «una línea» de la norma municipal pese a contar, según dijo, con respaldo técnico, presupuesto y «mayoría suficiente». Manso censuró además la falta de «modelo de ciudad» del PSOE y alertó de que iniciar de forma inminente una revisión completa implicaría suspender las licencias de obra durante dos años, paralizando el desarrollo de vivienda.
Manso reconoció que Burgos necesitará un nuevo PGOU en el futuro, pero defendió que debe abordarse a medio plazo, a finales de la próxima legislatura y con un diagnóstico previo exhaustivo. A su juicio, congelar la concesión de licencias en la situación actual del mercado inmobiliario resultaría perjudicial para la ciudadanía. También acusó al PSOE de convocar el pleno para «recoger ideas» de cara a su programa electoral para los comicios de mayo, frente a la hoja de ruta que, según afirmó, el Gobierno local ejecuta a diario en minoría, centrada en la cultura, el patrimonio, la industria, el comercio y la retención de talento joven.
Información elaborada a partir de Burgosconecta.