Desahucian en Burjassot al investigador de la UV tras casi diez años de litigio
Desahucian de madrugada en Burjassot a un investigador de la UV que vivía en la vivienda desde 2009.
Daniel, investigador de la Universitat de València y vecino de Burjassot, ha sido desahuciado de madrugada de la vivienda en la que residía desde 2009. El operativo se ha ejecutado alrededor de las seis de la mañana, con presencia policial y furgones antidisturbios.
El afectado ha explicado que se despertó al escuchar ruidos en la calle y que, al ver el dispositivo, sufrió una taquicardia. Según su relato, tuvo que esperar unos minutos antes de poder salir con una mochila que contenía sus últimas pertenencias. Posteriormente acudió a un centro de salud por el estado de nervios y ansiedad.
“Esta pesadilla no se la deseo a nadie, me he sentido acorralado”, ha manifestado Daniel poco después de abandonar la vivienda. También ha señalado que temía la actuación policial tras las manifestaciones de los últimos días y que el despliegue le hizo sentir “como si fuera un terrorista”.
El Sindicat d'Habitatge de València ha denunciado que el desahucio se haya ejecutado mientras está en vigor un real decreto, pendiente de pasar por la Diputación Permanente del Congreso, que a su juicio frena “la especulación inmobiliaria”. El sindicato también ha criticado que no hubiera tiempo para reaccionar y ha afirmado que Daniel colaboró debido a la ansiedad.
El lanzamiento estaba previsto inicialmente para el 30 de septiembre, pero entonces se logró paralizar. Daniel vivía en el inmueble desde que era estudiante, había pagado el alquiler puntualmente y tenía reconocida una opción de compra, además de dos sentencias previas a su favor. Finalmente, los tribunales dieron la razón al fondo de inversión que adquirió el piso en una subasta y a la nueva propietaria, que reclaman 36.000 euros y la salida de la vivienda.
El proceso judicial comenzó en 2017 y se ha prolongado durante casi una década. Daniel sostiene que no se le permitió ejecutar la opción de compra porque ya no resultaba rentable para los nuevos propietarios: la firmó por 71.000 euros en 2013, cuando el precio de la vivienda era inferior al actual.
Información elaborada a partir de Levante-EMV.