Las campañas que desvelaron el arte rupestre del sur de Cádiz
Las campañas de Cabré, Hernández-Pacheco y Breuil documentaron entre 1914 y 1919 el arte rupestre y el megalitismo del sur de Cádiz.
Las investigaciones desarrolladas entre 1914 y 1919 consolidaron el conocimiento del arte prehistórico del extremo sur de España, una zona que posiblemente reúne la mayor concentración de estaciones rupestres de la Península Ibérica. Los trabajos documentaron manifestaciones del Paleolítico Superior y del arte postpaleolítico en distintos enclaves de la provincia de Cádiz.
En abril y mayo de 1914, Juan Cabré y Eduardo Hernández-Pacheco retomaron sus exploraciones tras la enfermedad de este último. El equipo estudió nuevos emplazamientos localizados por Bascuñana y realizó calcos y dibujos del Tajo de las Figuras y de otras cuevas próximas. La publicación resultante se convirtió durante años en una referencia fundamental para el estudio del arte esquemático del sur de Andalucía.
Las campañas permitieron investigar numerosos abrigos y estaciones de las sierras de la zona, entre ellos los de Tajo de las Figuras, Arco, Cimera, Tesoro, Cueva Oscura, Charco Dulce, Canuto de Ciaque, Los Sauces, Palomas, Torre de la Peña, La Mesa y Ranchiles. También se menciona la Laja de los Hierros, una gran piedra con insculturas cuyo estudio, según el texto, sigue pendiente de una investigación profunda.
Paralelamente, Henri Breuil inició en 1914 sus propias campañas en el extremo sur, acompañado por Verner, Miles Burkitt y Paul Werner. En una primera fase de tres semanas inspeccionó alrededor de 22 emplazamientos y amplió después sus trabajos hasta marzo. La Primera Guerra Mundial retrasó la siguiente campaña hasta 1916, cuando el equipo incorporó además investigaciones sobre arquitectura megalítica, incluidos los dólmenes de El Aciscar y del entorno del Tajo de las Figuras.
Breuil continuó sus expediciones en 1918 y 1919, extendiendo el área de estudio a Tarifa, Los Barrios, Castellar y Jimena. El guía José Mena exploró de forma minuciosa las sierras del Campo de Gibraltar. El artículo destaca que la colaboración de habitantes de la región fue esencial para localizar el elevado número de abrigos descubiertos en pocos años, pese a la orografía y a los limitados medios técnicos de la época.
La investigación siguió con estudios sobre las aves representadas en las pinturas y sobre el patrimonio megalítico. En 1921, Cayetano de Mergelina publicó un trabajo sobre el monumento excavado en piedra del Peñón del Algibe, en la sierra de Retín, y continuó sus investigaciones en El Aciscar, Purenque-Larraez, Taibilla y el entorno del Tajo de las Figuras.
Información elaborada a partir de Europa Sur.