Navantia Seanergies abre una oficina en Incubazul para estrechar lazos con el ecosistema innovador gaditano
Navantia Seanergies abre una oficina en el edificio Incubazul de Cádiz para escuchar al ecosistema innovador y agilizar la colaboración en economía azul.
Navantia Seanergies quiere acercarse al ecosistema innovador de la provincia de Cádiz para escuchar a empresas, startups, universidades, investigadores y centros tecnológicos y conocer sus ideas, sugerencias y necesidades. Para ello ha abierto una oficina del centro de excelencia Coex Green Energies en el edificio Incubazul de Cádiz, donde ha celebrado un primer encuentro que espera tenga continuidad. El director de la división de energías verdes de la compañía pública, Javier Herrador, explicó que la idea es que el sector les diga cómo pueden hacerse mejor las cosas y se eviten las barreras administrativas que bloquean iniciativas vinculadas a las energías renovables marinas, el hidrógeno renovable, la digitalización industrial y la economía azul sostenible.
La responsable del Coex Green Energies, Sara Oliveira, señaló que la jornada tenía como objetivo acercar la industria al ecosistema innovador y que se trata de un primer paso para construir el futuro de la innovación y el emprendimiento en Cádiz. Este espacio permanente en la incubadora de economía azul de la Zona Franca pretende convertirse en una infraestructura de apoyo para proyectos conjuntos en innovación, transferencia de conocimiento y emprendimiento.
En el encuentro participaron profesores de la Universidad de Cádiz, representantes del tejido empresarial y del Clúster Marino Naval de Cádiz, así como startups como Bimovador, Blue Twin, dedicada a la monitorización de infraestructuras portuarias y submarinas mediante gemelos digitales, y Digital Shape, empresa de base tecnológica de la UCA especializada en diseño y digitalización 3D. También expusieron su proyecto de catamaranes autónomos el Instituto Loyola Energía, Tecnología y Sostenibilidad de la Universidad Loyola Andalucía.
Varias voces del ámbito universitario señalaron la lentitud de los acuerdos y la falta de retorno sobre los resultados reales del trabajo desarrollado. La profesora Inmaculada Medina recordó que su grupo necesitó diez años para formalizar un contrato con la compañía y que, en el último proyecto, financiado con dos millones de euros a través del INCIBE en materia de ciberseguridad, todavía faltan datos reales. Herrador respondió que, aun cumpliendo los requisitos legales propios de una empresa pública, pretende mantener un contacto más cercano y un modelo de colaboración más ágil, y pidió al ecosistema que tire de la compañía.
Desde el Clúster Marino Naval, su presidente, José Luis García-Zaragoza, defendió la organización de jornadas informativas entre equipos de investigación, industria auxiliar, spin-off, startups y Navantia para generar sinergias. Por su parte, la gerente de la ingeniería Atridel, José Luis Trillo, consideró que su especialización podría aprovecharse mejor y explicó que a muchas pymes les resulta complicado acceder a grandes contratos por la gestión administrativa y los tiempos. Herrador respondió que se analizará cómo mejorar los procedimientos administrativos.
Información elaborada a partir de Diario de Cádiz.