El Parque Natural de Izki, en Álava, destacado por National Geographic por su roble melojo
National Geographic destaca el Parque Natural de Izki, con el roble melojo, Korres y sus rutas de senderismo. Una mención que pone en valor la comarca.
La revista National Geographic ha destacado en su portal digital el Parque Natural de Izki, en el sur de Álava, un enclave de más de 9.000 hectáreas que la publicación considera un destino de gran interés por su historia, su ubicación y su belleza natural. Según el artículo, Korres, concejo de Arraia-Maeztu, es el único núcleo habitado en el interior del parque, bajo el monte Soila.
Korres fue declarado bien cultural en 1996 y conserva casas de piedra bien cuidadas, organizadas en torno a dos calles principales de norte a sur, unidas por pasillos de corte medieval. Todavía se pueden ver restos de la muralla, un puente gótico sobre el foso natural del río, dos fuentes-abrevadero, un lavadero y la iglesia de San Esteban, construida en el siglo XVI.
El principal atractivo natural es el roble melojo, con nombre científico Quercus pyrenaica, que en otoño se reconoce por sus hojas secas de tonos cobre. Según National Geographic, esta especie resiste el corte y el fuego, y de su cepa y raíces brotan clones que forman espesuras. Los carboneros la podaban a intervalos para obtener leña y carbón sin agotarla. El parque alberga además hayedos, alisedas, charcas y turberas, con especies como el nenúfar blanco y plantas carnívoras.
El artículo también menciona otros núcleos cercanos de interés, como Antoñana, con su muralla medieval, y Bujanda, dentro de Kanpezu, situado en el borde del espacio protegido.
Para los senderistas, el parque dispone de unas quince sendas señalizadas. Entre ellas, la ruta de Los Arrieros une Quintana y Apellaniz en 10,3 kilómetros, con dificultad media y unas tres horas de duración, por un camino centenario de arrieros. La senda de Bujanda, que parte de Korres, tiene 3,5 kilómetros, dificultad baja y una hora de recorrido, y atraviesa el barranco del río Izki entre paredes calizas donde anidan el halcón peregrino y el avión roquero.
Información elaborada a partir de Diario de Noticias de Álava.