José María Valls alerta en Córdoba de las secuelas psicológicas de la prostitución
El psiquiatra José María Valls analiza en Córdoba las secuelas psicológicas de la prostitución y la dificultad de reconstruir una vida.
El psiquiatra José María Valls, secretario de la Fundación Castilla del Pino y colaborador con Cruz Roja Córdoba, advierte de que muchas mujeres atendidas tras vivir en contextos de prostitución arrastran durante años las consecuencias de la precariedad, la violencia, los abusos, el miedo y la exclusión.
Valls subraya que no existe una patología propia de la prostitución, aunque sí pueden aparecer secuelas psicológicas que afectan a la autoestima, los vínculos afectivos, la sexualidad y la capacidad de reconstruir una vida. Entre los problemas que ha atendido cita depresión, angustia, estrés postraumático, dificultades para establecer relaciones, cuadros psicóticos y consumo de sustancias.
Tras más de cuatro décadas escuchando testimonios, el psiquiatra insiste en que «cada prostituta es una historia». Algunas mujeres ya habían sufrido pobreza, abusos o experiencias traumáticas antes de llegar a España o de ejercer la prostitución, mientras que otras pueden desarrollar mecanismos para bloquear emocionalmente las relaciones sexuales como forma de protección.
El miedo también forma parte de la vida cotidiana de algunas mujeres, incluso de quienes ejercen voluntariamente. Valls explica que pueden recurrir a avisos telefónicos, compartir vivienda o evitar quedarse completamente solas con los clientes ante la percepción constante de riesgo.
La intervención terapéutica, según el psiquiatra, no se limita a tratar la ansiedad o la depresión. En determinados casos busca recuperar la concentración, facilitar el regreso a los estudios o a la formación profesional y proporcionar herramientas para planificar un futuro distinto. «Lo que se trata es de intentar reconstruir para que puedan planificar una vida», resume.
Valls señala que abandonar la prostitución no rompe de inmediato con las dificultades anteriores. La falta de vivienda, los empleos precarios, los salarios bajos y las necesidades económicas pueden dificultar la recuperación, por lo que considera necesarias la protección social y un entorno que permita empezar de nuevo.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.