La compra de Deoleo refuerza el peso de Andalucía en el negocio global del aceite de oliva
La compra de Deoleo por Dcoop y Acesur busca que Andalucía lidere también la gestión y comercialización del aceite de oliva a nivel mundial.
La compra de Deoleo por Dcoop y Acesur va más allá de una simple operación corporativa, porque afecta a dónde se toman las decisiones estratégicas de un sector clave en Andalucía. Según el texto original, el debate no se centró solo en quién se quedaba con la compañía propietaria de marcas como Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Bertolli o Carapelli, sino en que sus centros de decisión permanezcan en la comunidad.
El análisis recuerda que Andalucía ya es la gran potencia mundial en producción de aceite de oliva. Lo que estaba en juego era reforzar su presencia en los segmentos donde se concentra buena parte del valor añadido, como la comercialización internacional, la gestión de marcas y el acceso a los mercados.
La operación no dará lugar a un único gigante empresarial ni a un campeón mundial en sentido estricto. Los activos de Deoleo se repartirán previsiblemente entre los compradores, y la competencia seguirá con actores de primer nivel como Dcoop, Acesur o Migasa, algo que el texto valora como una garantía de dinamismo para el sector.
Lo más relevante, según el original, es que el liderazgo andaluz deja de apoyarse únicamente en el peso de sus olivares y gana dimensión en los ámbitos donde se toman las decisiones empresariales más influyentes. Que una compañía estratégica quede bajo control andaluz y español se presenta como un paso importante en esa dirección.
Todavía quedan autorizaciones regulatorias por superar. Aun así, el texto concluye que Andalucía no solo es el mayor productor de aceite de oliva del mundo, sino que tendrá más capacidad para liderar su negocio global.
La noticia es de ámbito andaluz y se publica en Córdoba como capital, por la importancia del olivar y de sus empresas para la economía de la provincia.
Información elaborada a partir de El Día de Córdoba.