La Gerencia de Urbanismo de Córdoba retoma su reforma para recibir encargos directos del Ayuntamiento
La Gerencia de Urbanismo de Córdoba retoma la reforma de sus estatutos para ser medio propio del Ayuntamiento y recibir encargos directos sin licitación.
La Gerencia Municipal de Urbanismo (GMU) de Córdoba ha retomado la modificación de sus estatutos para adaptarlos a la legislación vigente y poder recibir encargos directos del Ayuntamiento para la ejecución de obras y servicios. El objetivo es obtener el reconocimiento formal como «agencia pública administrativa local y medio propio personificado del Consistorio». La reforma, puntual, afecta a una normativa vigente desde 2005.
Según la documentación que se llevará al consejo rector de la próxima semana, la GMU considera «inaplazable» este cambio para evitar que la falta de esa calificación formal pueda acarrear perjuicios o impedirle acceder a determinados fondos y subvenciones. En la misma sesión, el organismo aprobará la oferta de empleo público de 2026 e intentará desbloquear el polígono industrial de Santa Marta.
Uno de los cambios principales es reconocer a la GMU como medio propio personificado del Ayuntamiento, una figura prevista en la Ley de Contratos del Sector Público. Gracias a ella, el gobierno municipal podría encargarle directamente obras, suministros y servicios sin necesidad de licitación, siempre que se cumplan los requisitos legales. Estos encargos serían de cumplimiento obligatorio para Urbanismo, que tendría que ejecutarlos según las instrucciones municipales, y se compensarían mediante tarifas aprobadas por el Ayuntamiento y calculadas según los costes.
La modificación también regula las encomiendas de gestión, es decir, la posibilidad de que la GMU encargue determinadas prestaciones al propio Ayuntamiento o a otras entidades del sector público municipal. El informe jurídico recuerda que el organismo ya inició en septiembre de 2020 un procedimiento similar para adaptar sus estatutos a la Ley de Autonomía Local de Andalucía, aunque ese borrador no llegó a aprobarse definitivamente.
No es la primera vez que se intenta. En 2012, con Luis Martín al frente de Urbanismo y José Antonio Nieto como alcalde, también se iniciaron trámites para que la GMU adquiriera esa consideración administrativa, pero la propuesta, aprobada inicialmente en consejo rector, nunca llegó a materializarse. Entonces la oposición, especialmente PSOE e IU, cuestionó el cambio.
El nuevo proceso aún es largo. Tras el consejo rector, la propuesta debe pasar por la Asesoría Jurídica y volver a Urbanismo, después por la junta de gobierno local y el pleno, luego por el Consejo Social y de nuevo el pleno. Finalmente, deberá someterse a información pública y, si no hay alegaciones, regresar al pleno para su aprobación definitiva.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.