La pérdida del hielo antártico elevaría el mar hasta 60 metros
El deshielo total de la Antártida elevaría el mar entre 50 y 60 metros y alteraría el clima y los ecosistemas del planeta.
La Antártida concentra alrededor del 90 % del hielo terrestre y cerca del 70 % del agua dulce del planeta. Si toda su masa helada llegara a derretirse, el nivel de los océanos podría aumentar aproximadamente entre 50 y 60 metros, aunque se trata de un proceso que requeriría muchos siglos o incluso milenios.
La capa de hielo antártica contribuye a regular el clima mediante el efecto albedo, ya que refleja parte de la radiación solar al espacio. Si desapareciera una gran parte y quedara expuesto el océano, la superficie oscura del agua absorbería más calor y podría acelerar el calentamiento global.
El deshielo también afectaría a la circulación oceánica. El agua fría y densa que se forma alrededor del continente ayuda a impulsar corrientes que distribuyen calor, nutrientes y oxígeno por los océanos. Una alteración de este sistema podría modificar las temperaturas, las precipitaciones y la frecuencia de fenómenos extremos en distintas regiones del planeta.
Una subida del nivel del mar de esa magnitud inundaría muchas ciudades costeras, deltas y llanuras litorales, y obligaría a desplazarse a millones de personas. No obstante, el aumento no sería igual en todo el mundo, debido a factores como las corrientes, la gravedad y la forma de los continentes.
Los ecosistemas antárticos también sufrirían cambios. La reducción del hielo marino podría alterar el hábitat del krill, base alimentaria de ballenas, focas, pingüinos y numerosas especies de peces. Además, modificaría la temperatura y la salinidad del agua y afectaría a los animales que utilizan el hielo para descansar, reproducirse o cazar.
En las últimas décadas, algunos glaciares y plataformas de hielo han mostrado señales de debilitamiento o retroceso. El futuro de la Antártida dependerá de la evolución de las temperaturas globales, las corrientes oceánicas y la respuesta de los glaciares. El fenómeno tiene alcance planetario y también resulta relevante para Córdoba por sus posibles efectos a largo plazo sobre el clima y los ecosistemas, aunque no implique un impacto local inmediato.
Información elaborada a partir de Diario Córdoba.