Cardiólogos alertan sobre la negación de síntomas y el miedo tras un infarto
Especialistas de Gipuzkoa analizan en Donostia la prevención cardíaca, las señales de alarma y la recuperación tras un infarto.
Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte en los países desarrollados y generan también ingresos hospitalarios, dependencia y bajas laborales. Con motivo del Día Mundial del Corazón, especialistas de la Unidad del Corazón de Policlínica Gipuzkoa y representantes de la Asociación Guipuzcoana de Personas Anticoaguladas (AGIAC) analizaron en Donostia-San Sebastián los riesgos, la prevención y la recuperación tras una patología cardíaca.
Durante el encuentro, el cardiólogo Eduardo Alegría advirtió de que la población no es suficientemente consciente del riesgo, en un contexto en el que, según señaló, el 60% de las personas tiene sobrepeso, casi el 20% fuma y el 50% mantiene hábitos sedentarios. Los expertos recordaron como señales de alarma el dolor torácico opresivo, la falta de aire, la intolerancia al esfuerzo, los desmayos y las palpitaciones rápidas e irregulares.
También destacaron que mujeres, personas diabéticas y mayores pueden presentar síntomas atípicos, como cansancio extremo, molestias digestivas, náuseas o dolor en la espalda, el cuello o la mandíbula. Ante un infarto, el traslado rápido a urgencias, el cateterismo y la colocación de un stent resultan determinantes. Según Alegría, los pacientes bien revascularizados y con un control estricto del colesterol y la medicación tienen un riesgo posterior de complicaciones inferior al 1% anual.
Los especialistas subrayaron que el pronóstico depende del daño sufrido por el músculo cardíaco y que la edad ya no constituye por sí sola un límite para la cirugía de válvulas. La decisión se adopta mediante equipos multidisciplinares y tratamientos adaptados a cada paciente, incluidas técnicas percutáneas para personas frágiles. En la Unidad del Corazón de Policlínica Gipuzkoa, explicaron, la evolución tecnológica ha reducido las estancias en cuidados intensivos y facilita altas hospitalarias en cuatro o cinco días en intervenciones programadas.
El coloquio abordó además el autocontrol del Sintrom y los riesgos de permanecer fuera del rango terapéutico, que puede favorecer desde un ictus o un embolismo hasta hemorragias internas. Representantes de AGIAC y los profesionales incidieron asimismo en la rehabilitación integral, ya que tras un infarto o una operación pueden aparecer miedo, soledad, cambios de carácter e incertidumbre en el entorno familiar.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.