Dos años después de la dana de Valencia, Euskadi revisa su riesgo de inundaciones
Dos años después de la dana de Valencia, un análisis advierte del riesgo de inundaciones en Euskadi y de la necesidad de planificar el territorio y mejorar las
Se cumplen dos años de la dana que dejó miles de afectados en Valencia y que, según el texto, dejó una lección clara: los fenómenos climáticos extremos ya forman parte del presente y no solo de las estadísticas. El artículo advierte de que la vulnerabilidad no es exclusiva del Mediterráneo y señala que siguen en marcha veinte macroproyectos de construcción que ocupan cinco millones de metros cuadrados en l'Horta Sud y la Hoya de Buñol, según denuncian entidades ecologistas y los Comités Locales de Emergencia y Reconstrucción (CLER).
Estos colectivos reclaman una prórroga inmediata de las licencias hasta que existan estudios hidrológicos independientes, una evaluación real de la capacidad de carga de los servicios y una participación ciudadana vinculante. El texto también recuerda que, tras el paso de la dana Adam el 19 de octubre, la Generalitat Valenciana empleó el sistema Es-Alert para pedir a la población que no circulara, se alejara de cauces y subiera a plantas altas si el agua entraba en las viviendas, lo que considera un avance en la comunicación de emergencias.
Sin embargo, el artículo sostiene que quedan pendientes la planificación del territorio, el freno a la ocupación de zonas inundables y la educación de la población frente al riesgo. Trasladado a Euskadi, recuerda las inundaciones de 1983 en Bizkaia, Araba y Gipuzkoa y las crecidas de diciembre de 2021 que desbordaron el Zadorra, el Deba, el Urumea y el Nervión-Ibaizabal.
Según el texto, la orografía vasca, con valles encajonados y pendientes pronunciadas, favorece avenidas relámpago cuando llueve con intensidad en pocas horas, por lo que el reto está en mejorar las alertas tempranas hiperlocales y la concienciación ciudadana. Aunque el autor, presidente de la Fundación Clima Fundazioa, no se refiere de forma específica a Donostia-San Sebastián, el aviso alcanza a una ciudad atravesada por el Urumea y con un历史 de crecidas que la hacen especialmente sensible a este debate.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.