Aralar Bizirik denuncia el deterioro del parque natural tras un verano de sequía y tráfico ilegal
Aralar Bizirik denuncia el deterioro del parque natural de Aralar por la sequía, el tráfico fuera de pistas y fallos en la gestión de la Mancomunidad.
La plataforma Aralar Bizirik ha denunciado que la situación del parque natural de Aralar «ha empeorado notablemente» tras uno de los veranos más duros de los últimos tiempos, marcado por las olas de calor. Según la organización, a la sequía se suma un aumento del tráfico de vehículos, tanto por pistas como fuera de ellas.
La plataforma atribuye parte del problema a un cambio en el sistema de permisos de circulación aplicado por la Mancomunidad de Enirio-Aralar. Hasta ahora, el permiso se entregaba a cada persona con una tarjeta identificativa; actualmente se concede a las explotaciones, sin identificar a los usuarios. Aralar Bizirik considera que esto incumple la ordenanza de la Mancomunidad y «abre las puertas al fraude».
La organización también alerta de que el paso de vehículos motorizados fuera de pistas aumenta la erosión del suelo, destruye zonas de pastos y reduce las tierras de pastoreo. Además, denuncia la apertura de un «camino» para vehículos desde la fuente de Liztor iturri, entre los montes Gañeta y Beleku, y pregunta quién autorizó esa vía y si se realizó un estudio de impacto ambiental.
Aralar Bizirik critica asimismo la gestión de la Mancomunidad durante la sequía de este año, que describe como «un caos» que ha convertido parte del territorio en «un desierto» y ha deteriorado la situación de las explotaciones ganaderas. A su juicio, las soluciones aplicadas, como el traslado de agua en camiones a los pastos altos, han sido «improvisadas» y han agravado la erosión del suelo.
La plataforma reclama abordar la carga ganadera y aumentar las zonas arboladas para reducir la erosión y aliviar el estrés térmico del ganado. También denuncia que las medidas para preservar determinadas especies «están abandonadas», entre ellas las de los humedales de Alotza.
Por todo ello, insta a la Mancomunidad de Enirio-Aralar y a la Diputación Foral de Gipuzkoa a tomar medidas para «cerrar la puerta al fraude», evitar actuaciones que perjudiquen al medio ambiente y reparar los daños causados.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.