El techno vasco crece con colectivos, clubes y productores de Gipuzkoa y Álava
Colectivos, clubes y productores sostienen el techno vasco, con proyectos como Distopia, Harrika, Dantz o Judy. Un repaso a su historia y su presente.
La música electrónica se presenta en múltiples formatos, desde salas oscuras hasta sesiones al aire libre, y en Euskal Herria son los colectivos, promotores, clubes y artistas quienes sostienen su supervivencia. Entre los nombres citados en el texto figuran productores como Judy, Yngryd, Kastil, Koldo Intermusic, Kike Pravda u Okeranza, así como proyectos como Rvmor, Distopia, Harrika, Apetak, Redlux o Dantz.
La historia de la electrónica vasca arranca en las discotecas y rutas de baile de los años noventa, en paralelo al fenómeno del bakalao valenciano. Lugares como Txitxarro, en Itziar, Itzela, en Oiartzun, o Jazzberri y Venezia, en la costa guipuzcoana, se convirtieron en punto de peregrinación para miles de jóvenes atraídos por el techno, el trance y otros sonidos electrónicos. Con el tiempo, el rave y los espacios alternativos se sumaron a los circuitos de grandes salas, en un contexto cultural dominado por el rock.
Desde entonces, la electrónica ha cambiado de estilos, formatos y espacios, y en los últimos años ha llegado a centros sociales y txosnas, manteniendo una cultura propia de baile, experimentación y encuentro. En esta red, los colectivos y promotores seleccionan artistas, organizan eventos y crean oportunidades para acercar la música al público.
El texto destaca ejemplos como Distopia, club underground de Bilbao que celebró su primera fiesta en marzo de 2014, o Apetak, en Vitoria-Gasteiz, con una programación centrada en el techno y lo experimental. Harrika, nacido en Vitoria-Gasteiz en 2022, defiende espacios de fiesta basados en la diversidad, el respeto y los cuidados desde una mirada queer y feminista. Dantz, por su parte, ha ampliado su actividad desde San Sebastián con festivales, congresos y academia vinculados a la música electrónica.
El artículo subraya también la importancia de la producción musical, que prolonga la sesión más allá de la pista y genera referentes sonoros locales. Judy, con una propuesta de techno en directo, publicó el EP «Eroa Lau» en formato digital tras componerlo en 2025, masterizado por Kastil. Kike Pravda ha publicado en sellos internacionales y dirige Senoid Recordings. Según el texto, hablar del techno vasco no implica hablar de un único sonido, sino de trayectorias, referencias y métodos de trabajo diversos, sostenidos por la red de artistas y promotores.
La continuidad de estos proyectos, concluye la pieza, dependerá del mantenimiento de los espacios públicos y de los recursos para sostenerlos. El brillo de la escena vasca, según el texto, se mide en la posibilidad de seguir creando, programando y escuchando, más allá de una noche de éxito.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.