Playa de Vías Easo-Amara prevé 480 viviendas, el 90% protegidas, en un barrio de convivencia
Playa de Vías Easo-Amara prevé 480 viviendas, el 90% protegidas, con espacios compartidos y un boulevard que conectará el Ensanche con Amara Nuevo.
El proyecto de transformación de Playa de Vías Easo-Amara, hoy ocupado por las vías ferroviarias de la estación de Amara-Easo, plantea la construcción de 480 viviendas en un nuevo ámbito residencial. Según la propuesta 'Habitar el bosque urbano', diseñada por el equipo catalán JPAM City Makers, 432 serán protegidas en régimen de alquiler: 216 de protección social y 216 tasadas, lo que supone que el 90% del conjunto tendrá carácter protegido. Las 48 restantes serán libres.
La combinación de las tres modalidades responde a la idea de que personas con distintos niveles de ingresos puedan compartir un mismo entorno urbano, evitando que el barrio se diferencie según la capacidad económica de sus residentes. El planteamiento busca además contribuir a superar los prejuicios que todavía existen en torno a la vivienda protegida y al alquiler social.
La propuesta toma como referencia la experiencia de Viena, donde distintas fórmulas de acceso a la vivienda conviven desde hace décadas en un mismo tejido urbano. El texto señala que Donostia no puede reproducir ese modelo de un día para otro, pero sí incorporar algunas de sus enseñanzas: promover vivienda asequible, cuidar la calidad de los edificios y favorecer la convivencia entre generaciones y realidades sociales distintas.
El diseño incluye también espacios comunes como una gran cocina compartida, espacios infantiles, lavanderías y salas de trabajo, pensados para facilitar la vida cotidiana y fomentar los vínculos vecinales. Estas zonas se conciben como parte de la forma de habitar el edificio y no como un complemento secundario.
La actuación se integra en una transformación urbana más amplia. El soterramiento de las vías permitirá recuperar una superficie estratégica y configurar un segundo gran boulevard que conectará el Ensanche romántico con Amara Nuevo, superando una barrera ferroviaria que durante décadas ha condicionado la relación entre distintas partes de la ciudad. El proyecto prevé conservar la vegetación existente, plantar 387 nuevos árboles y utilizar pavimentos permeables en parte del espacio público.
Información elaborada a partir de El Diario Vasco.