Qué es la leche UHT y cuánto tiempo puede conservarse fuera de la nevera
La leche UHT se calienta a 135-150 grados durante segundos y puede conservarse meses cerrada fuera de la nevera.
La leche UHT puede conservarse durante meses a temperatura ambiente gracias a un tratamiento térmico que la somete a entre 135 y 150 grados durante apenas dos a cuatro segundos. Después, se enfría rápidamente y se envasa de forma hermética.
Las siglas UHT proceden del inglés Ultra-High Temperature, que significa temperatura ultra alta. El objetivo de este proceso es eliminar bacterias, esporas y otros microorganismos presentes de forma natural en la leche cruda.
A diferencia de la pasteurización tradicional, que utiliza temperaturas más bajas y obliga a mantener la leche refrigerada, el tratamiento UHT permite que los cartones permanezcan en la despensa entre tres y seis meses, siempre que estén cerrados y se conserven en condiciones adecuadas. El envasado protege el contenido del aire, la luz y la humedad.
El proceso no elimina los principales nutrientes de la leche. El calcio, las proteínas y los ácidos grasos se mantienen estables, aunque puede producirse una pérdida mínima de algunas vitaminas, como la C y ciertas del grupo B, sin que esto afecte al conjunto de una dieta equilibrada.
Donde sí se aprecia una diferencia es en el sabor. El calor intenso provoca cambios en la lactosa y en las proteínas del suero, lo que aporta a la leche UHT un gusto algo más dulce, cocinado o tostado que el de la leche fresca.
Una vez abierto el envase, la leche debe guardarse obligatoriamente en el frigorífico y consumirse en un plazo de tres a cuatro días, ya que puede contaminarse con bacterias del ambiente.
Información elaborada a partir de Noticias de Gipuzkoa.