Las camareras de piso de Baleares piden jubilarse a los 60 años entre medicación y dolencias
Camareras de piso de Baleares, con testimonios desde Eivissa, reclaman jubilarse a los 60 años por el desgaste físico y la presión del trabajo.
Las camareras de piso reunidas en Magaluf (Calvià) en el congreso organizado por UGT han reclamado al Gobierno la jubilación anticipada de este colectivo. Sara del Mar García, que lleva 28 años en el sector y preside Kellys Unión Baleares, describe jornadas en las que apenas bebe agua para no tener que ir al baño, con limpiezas de entre 20 y 30 habitaciones diarias además de las zonas comunes. Según cifra, en Baleares hay unas 30.000 camareras de piso.
Desde Eivissa, Luci Marín Fernández, que trabaja desde 2009 para una cadena hotelera en la isla y ahora está destinada a lavandería, denuncia que muchas compañeras empiezan la jornada tomando medicación. «Lo primero que hacen mis compañeras al llegar es medicarse. El ibuprofeno es la pastilla del día», afirma. Según explica, las camareras limpian al menos 17 habitaciones con cinco salidas diarias, y en lavandería dos trabajadores pueden llegar a lavar 27.000 kilos de ropa al mes.
Marín advierte además de que muchas jóvenes abandonan el puesto a los dos o tres meses por no poder soportar el ritmo, y reclama una jubilación alrededor de los 60 años: «¿Cómo vamos a llegar a los 67 si hay compañeras que casi no pueden caminar?».
Las dolencias se repiten en los testimonios. Antonia Palacios, con 39 años vinculada a un mismo hotel, enumera artrosis, fibromialgia y problemas musculoesqueléticos entre sus compañeras. Carmen Casín, camarera de piso en Madrid, relata una rotura del tendón del hombro y un síndrome de De Quervain, mientras que Rosa Fiteni, que trabaja desde 1999 en un hotel de Magaluf, arrastra una hernia discal y lesiones de rodilla.
Casín denuncia también las diferencias salariales derivadas de la externalización, con compañeras que cobran entre 500 y 600 euros menos y otras que reciben tres euros por habitación en hoteles de lujo. Considera que la jubilación debería situarse alrededor de los 58 años.
El congreso continuará este miércoles con la presencia de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. Fiteni le propondrá pasar quince días trabajando con ellas para conocer de primera mano lo que sufre una camarera de piso.
Información elaborada a partir de Ultima Hora.