Vecinos de una corrala de Vacares denuncian un bloque encajonado y logran una sentencia firme a su favor
Vecinos de la corrala de la Plaza Puntal, en Vacares, logran una sentencia firme del TSJA contra un bloque que dejó sus casas encajonadas.
Una vecina de 69 años, María Luisa, lidera la lucha de una comunidad de la corrala de la Plaza Puntal, en Vacares, contra un edificio que, según los vecinos, se levantó sin cumplir la legalidad y que ha dejado sus viviendas encajonadas. Como ella misma afirma: «No voy a parar hasta que se haga justicia. Menos ahora que por fin nos han dado la razón». Una sentencia firme del TSJA les da ahora la razón, aunque llega tarde.
La mujer denuncia que se sintieron ninguneados desde el principio. «Nos miraron como, míralos, pobrecitos, qué van a decir ellos. Pero a veces David vence a Goliat», remarca. Según cuenta, la comunidad advirtió desde el inicio de que lo que se construía no cumplía la normativa y llegó a llamar en repetidas ocasiones a Urbanismo sin que se les escuchara.
María Luisa vive con su madre, de 95 años, en la misma corrala de toda la vida. Describe la pérdida de intimidad que sufren: «¿Hay derecho a esto? Le han quitado su intimidad. Cualquiera que pase por el pasillo del otro bloque ve a mi madre acostada en su cama».
Los vecinos explican que cuando empezaron sus quejas el bloque aún no estaba levantado ni había nadie viviendo en él. Señalan que no tienen nada contra los nuevos residentes, a quienes reconocen que no se les puede culpar, pero sostienen que sus casas han quedado sin luz, sin vistas y, según afirman, sin seguridad. «Estamos encajonados. No hay luz, no hay vistas y además no es seguro. Nuestras casas se han quedado totalmente inaccesibles», sentencia la vecina.
Información elaborada a partir de Ideal.