La Escuela de Pacientes de Ictus del Juan Ramón Jiménez ayuda a supervivientes y familias a convivir con las secuelas
La Escuela de Pacientes de Ictus del hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva resuelve dudas de supervivientes y familias sobre secuelas y vida diaria.
El hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva cuenta con la Escuela de Pacientes de Ictus, un servicio puesto en marcha hace apenas unos meses por el neurólogo vascular José Antonio Fermín y la jefa de servicio de Neurología, Raisa Pérez, que busca resolver las dudas de pacientes y familiares tras un accidente cerebrovascular. Según explica Fermín, el objetivo es ofrecer una información detallada para que el proceso posterior al ictus sea lo más eficaz posible.
El doctor Fermín compara las arterias del cerebro con las tuberías de una casa: el ictus ocurre cuando una se atasca, en ocho o nueve de cada diez casos, o cuando se rompe y provoca una hemorragia, en uno o dos de cada diez. Recuerda que, ante una boca torcida, pérdida de fuerza en un brazo o dificultad repentina para hablar, hay que llamar de inmediato al 112 o al 061, porque "tiempo es cerebro". Añade que una de cada cuatro personas lo sufrirá en algún momento de su vida, con una alta prevalencia de secuelas, discapacidad y mortalidad.
María Rufo, que ha sufrido dos ictus, y su pareja Moisés Márquez son dos de los participantes. Ella describe pérdidas de memoria, debilidad en la mano izquierda y dificultades para encontrar palabras, y reconoce que al principio le daba vergüenza salir a la calle. Moisés asegura que la escuela le ha ayudado a identificar situaciones cotidianas que antes no entendía, como el agobio de María entre multitudes.
Isabel María Gutiérrez acude junto a su madre, María del Carmen Vázquez, que sufrió un ictus hace tres años. Según relata, lo que les alertó fue que su madre no sabía pronunciar el nombre del supermercado al que había ido. Destaca que el recurso le ha permitido aprender cuidados y reconocer señales de alerta, lo que les da más control y tranquilidad.
La escuela se organiza en nueve módulos independientes, uno al mes, impartidos por un equipo multidisciplinar de neurólogos, médicos rehabilitadores, enfermería de la Unidad de Ictus, fisioterapeuta, logopeda, terapeuta ocupacional, trabajadores sociales, médicos de familia y un neuropsicólogo de la fundación Fabis. Los temas abarcan desde la comprensión del ictus y la prevención hasta la rehabilitación, la logopedia, la autonomía en el hogar, el apoyo psicosocial y la vida plena después del ictus.
Según el balance que ofrece Raisa Pérez, alrededor del 90% de los pacientes se sienten más seguros e informados, y cada taller reúne a más de treinta pacientes y familiares.
Información elaborada a partir de Huelva Información.