Moeve descarta por ahora grandes fusiones y apuesta por crecer de forma orgánica
Moeve mantiene su estrategia a 2030 y apuesta por el crecimiento orgánico tras la ruptura con Galp, aunque sigue abierta a nuevas oportunidades.
El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, ha decidido mantener la estrategia de la compañía hasta 2030 tras confirmarse la ruptura de las conversaciones con la portuguesa Galp para conformar un 'campeón energético' europeo.
Según ha explicado el directivo, la prioridad de la empresa pasa por el crecimiento orgánico, es decir, por desarrollar su propio negocio con los recursos y proyectos que ya tiene en marcha, en lugar de recurrir a operaciones corporativas de gran envergadura.
No obstante, Wetselaar no ha cerrado la puerta a nuevas alternativas. La compañía se mantiene abierta a cualquier "oportunidad" que pueda surgir para ganar "más escala", una señal de que el grupo sigue atento al mercado energético europeo.
La noticia tiene relevancia para el sector energético español, ya que Moeve es una de las principales compañías del país y su evolución afecta tanto a empleados como a proveedores y clientes. Los vecinos de Madrid que siguen la actualidad económica podrán comprobar en los próximos años si esta estrategia de crecimiento propio da los resultados previstos.