Una combinación de colistina y L-arginina frena bacterias resistentes a antibióticos en ratones
Un estudio con ratones muestra que colistina y L-arginina frenan bacterias resistentes a antibióticos, una posible vía frente a infecciones difíciles de tratar.
Un estudio con ratones ha demostrado que la combinación de colistina y L-arginina consigue frenar bacterias resistentes a los antibióticos, un avance que podría abrir nuevas vías para tratar infecciones difíciles de combatir.
La resistencia a los antibióticos está asociada a millones de muertes cada año en todo el mundo, y la Organización Mundial de la Salud alerta de que el número de infecciones resistentes no deja de crecer. Este problema sanitario afecta también a los hospitales y a la población general, y no es ajeno a la Comunidad de Madrid.
La colistina es un antibiótico considerado de último recurso, al que los médicos recurren cuando otros tratamientos han fallado. Sin embargo, las tasas de infecciones resistentes a la colistina también están aumentando, lo que incrementa el riesgo para los pacientes y hace más urgente la búsqueda de nuevos enfoques terapéuticos.
En este contexto, la combinación de colistina con L-arginina, un aminoácido, se presenta como una posible alternativa. Los resultados en ratones apuntan a que este tándem es capaz de frenar bacterias resistentes, aunque se trata de una investigación preclínica y todavía habrá que comprobar su eficacia y seguridad en personas antes de considerar cualquier aplicación clínica.