El economista Manuel Alejandro Hidalgo confía en que el AVE recupere su papel clave para el sur de España tras Urda
El profesor de la UPO Manuel Alejandro Hidalgo cree que el AVE recuperará su papel de motor para el sur de España tras el accidente de Urda.
El economista y profesor de la Universidad Pablo de Olavide (UPO), Manuel Alejandro Hidalgo, sostiene que la Alta Velocidad volverá a ser un eje fundamental en el desarrollo del sur de España, pese al trágico accidente ferroviario de Urda. Según explica, confía en que los estragos sociales y económicos de la catástrofe no se prolonguen a largo plazo. La noticia, publicada originalmente por Málaga Hoy, se enmarca en el contexto de la provincia y de Andalucía, pero su alcance es de ámbito provincial y autonómico.
Hidalgo reconoce el momento de desprestigio que atraviesa el sistema ferroviario español. Una situación que no es nueva, pero que ha llegado a un nivel muy bajo tras las dos tragedias ocurridas en 2026, que se han saldado con más de un centenar de fallecidos. Ambas protagonizadas por trenes de Alta Velocidad, un servicio que, según el experto, ha contribuido a que Andalucía no quedara descolgada del desarrollo del resto del país.
“Los beneficios que el AVE ha reportado a la comunidad autónoma desde que se puso en marcha son difíciles de cuantificar”, afirma Hidalgo, quien subraya que la conexión con Madrid a través de la Alta Velocidad ha sido fundamental en el ámbito empresarial y en las inversiones.
Esos efectos positivos podrían cambiar de signo o quedarse en suspenso tras la pérdida de confianza que ha acompañado al AVE en sus más de 30 años de servicio. “Es muy difícil prever el impacto negativo que este accidente pueda tener”, explica el profesor. El primer efecto contraproducente, según Hidalgo, es el cierre, por segunda vez, de la vía que conecta Madrid con Andalucía. Recuerda que ya ocurrió en Adamuz, cuando hubo una bajada de la ocupación hotelera mientras la circulación estuvo interrumpida, aunque sin un descenso especialmente excepcional.
El turismo es el sector más perjudicado, al anularse una de las principales vías de entrada de visitantes. El ámbito empresarial también se verá afectado, aunque en menor medida, porque “cuenta con más alternativas”, indica el economista. Destaca además que la pandemia de Covid impulsó la gestión en línea y trasladó buena parte de las reuniones presenciales a la vía telemática, opciones que evitan numerosos desplazamientos.
“No soy pesimista sobre el futuro de la Alta Velocidad. Entiendo que ahora impere la desconfianza tras dos accidentes que tantas víctimas y heridos han dejado en menos de un año. Muchas personas evitarán el viaje en tren y se decantarán por el avión o el coche, pero con el tiempo volverá a ser un eje fundamental de desarrollo para el sur de España”, asegura el profesor de la UPO, que concluye con firmeza: “No voy a dejar de coger el AVE”.
Información elaborada a partir de Málaga Hoy.