El obispo de Málaga pide a las cofradías acoger a todos, incluidos divorciados vueltos a casar y parejas gais
El obispo de Málaga, José Antonio Satué, pide en Cádiz que las cofradías acojan a todas las personas, sin excluir a nadie.
El obispo de Málaga, José Antonio Satué, defendió en una conferencia en Cádiz, invitado por el Consejo de Hermandades y Cofradías de esa ciudad como apertura del curso de formación, una Iglesia abierta a «todos, todos, todos». Según recoge Diario Sur, el prelado animó a las cofradías a ser un espacio de acogida donde cada persona se sienta «acogida, respetada y amada tal y como es».
En su intervención, Satué utilizó una metáfora para explicar el papel de las hermandades: «El cura pesca con caña; la hermandad, con red de arrastre». Según sus palabras, el juicio sobre lo que hay en el corazón de cada persona corresponde al Señor, no a la comunidad. Por ello, citó expresamente a «la pareja gay y al matrimonio con varios niños, al universitario y a la prostituta, al divorciado vuelto a casar y a esa beata que reza el rosario antes de misa» como personas llamadas a formar parte de las hermandades.
El obispo también puso en valor las cofradías como «espacios de comunión, no de polarización», y advirtió contra la tentación del rigorismo y la hipocresía, que podría llevar a invitar a muchos a entrar para después cargarles «pesados fardos sobre sus hombros». Asimismo, afirmó que las tensiones entre párrocos y cofrades indican que ambos cumplen su misión.
Satué propuso además que las hermandades reforzaran su labor social y caritativa, y advirtió de que, sin atender a los pobres, la religión puede convertirse en «un refugio estético y emocional». Animó también a renovar la formación y los cultos, evitando que se conviertan en espectáculo.
Información elaborada a partir de Diario Sur.