Málaga pierde cada año casi tantas enfermeras como las que forma su universidad
Cada año salen de Málaga 275 enfermeras para trabajar fuera, casi las mismas que forma la universidad. Colegio, sindicato y Junta debaten las causas.
Málaga pierde cada año un número de enfermeras casi idéntico al de las plazas universitarias que ofrece. Según explica a SUR el presidente del Colegio de Enfermería de Málaga, José Miguel Carrasco, en 2025 se marcharon 275 profesionales a otras provincias o al extranjero, frente a las 285 plazas universitarias disponibles por ejercicio. La Facultad de Ciencias de la Salud y la Escuela Universitaria Virgen de la Paz de Ronda, ambas de la Universidad de Málaga, ofertan en torno a 225 plazas al año, mientras que el nuevo grado de la Universidad Alfonso X el Sabio ofrece 60.
Carrasco señala que existe una amplia movilidad y pérdida de profesionales hacia otros territorios. En 2025, 232 profesionales se trasladaron de Málaga a otras provincias, «lo que evidencia que no estamos ante un fenómeno puntual, sino ante una realidad que debe ser tenida en cuenta en la planificación de las necesidades profesionales de nuestra provincia». Según el Consejo General de Enfermería, 43 profesionales solicitaron el certificado necesario para trabajar en el extranjero, y en lo que va de 2026 son 143 las enfermeras que han pedido trasladar su colegiación a otra provincia. Aun así, la movilidad real es muy superior a la que reflejan estas cifras.
De los profesionales que trasladaron su colegiación en 2025, el 24,5% lo hizo a otras provincias andaluzas, el 20% a Madrid, el 14% a Cataluña, el 8,5% a Canarias y el 5,6% a Baleares. En cuanto a la movilidad internacional, Noruega y Francia se situaron entre los principales destinos, junto a Suiza, Países Bajos y Portugal, según Carrasco.
Para el presidente del Colegio, el éxodo se explica por la insuficiencia de oportunidades de empleo, la falta de continuidad en la contratación, la existencia de contratos temporales o precarios y unas condiciones laborales que, en determinados casos, no garantizan expectativas adecuadas de estabilidad o reconocimiento profesional. A ello suma la necesidad de mejorar la conciliación entre la vida laboral y la familiar.
Eugenio Pérez, secretario provincial del Sindicato de Enfermería SATSE, matiza la situación: «Se han incrementado significativamente las plantillas de enfermeras, aunque aún tengamos que seguir mejorando en estos aspectos». Destaca que este verano se han podido ofrecer contratos de hasta tres meses a todas las nuevas enfermeras que terminaron sus estudios este año y quisieron quedarse en Málaga. Además, asegura que la Costa del Sol atrae enfermeras de otras comunidades, a pesar del precio de la vivienda, y que, aunque ya no se van «en masa» al extranjero, la mayoría «terminará regresando a Málaga».
El Colegio de Enfermería propone al Servicio Andaluz de Salud (SAS) una estrategia de retención de talento que incluya contratos de duración adecuada, evitar el encadenamiento de contratos cortos, ofertas de empleo y procesos de estabilización, reconocimiento económico acorde con la responsabilidad y cualificación, y medidas efectivas de conciliación. También plantea incentivos específicos en zonas de elevado coste de vida y para la formación, medidas que SATSE respalda. Por otro lado, el Colegio calcula que Málaga tiene un déficit de 4.767 enfermeras en el SAS, mientras que SATSE estima que, aplicando la Ley de Seguridad del Paciente que propuso y que no llegó a aprobarse, harían falta 2.250 enfermeras más en la sanidad pública. La Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, por su parte, afirma que la plantilla de enfermería en Málaga ha pasado de 4.888 profesionales en 2018 a 7.132 en 2026, es decir, 2.244 más.
Información elaborada a partir de Diario Sur.