La huerta de Murcia conserva su centenaria tradición de la ‘orillica del quijal’
La huerta de Murcia conserva el recuerdo de la ‘orillica del quijal’, una tradición centenaria ligada a Tosantos y a las ánimas.
Los niños de la huerta de Murcia mantienen en la memoria una tradición con más de un siglo de historia: la ‘orillica del quijal’, una costumbre popular similar al actual ‘truco o trato’ de Halloween.
Los pequeños recorrían las casas para pedir frutas y hortalizas sobrantes de los extremos del bancal, conocidos como el quijal. La petición se acompañaba de una advertencia en tono de juego: «¡Si no me la das te rompo el portal!».
Esta celebración se vinculaba a la noche de Tosantos, marcada por la creencia de que las ánimas de los difuntos regresaban a sus hogares para pasar una noche más junto a los vivos.
La tradición incluía mariposas de aceite encendidas, camas preparadas con sábanas limpias y el silencio pedido por los abuelos para no despertar a los visitantes del más allá.
El recuerdo de aquella noche también reúne leyendas, cánticos de auroros y productos tradicionales de Murcia como el arrope, el calabazate y los tostones, que siguen formando parte de la memoria colectiva.
Información elaborada a partir de La Verdad.