Las infraestructuras invisibles de las ciudades: depuradoras energéticas y parques que protegen de inundaciones
Depuradoras que generan energía y parques inundables que protegen barrios: así cambian las infraestructuras urbanas la gestión del agua y los residuos.
Depuradoras que producen más energía de la que consumen y parques urbanos que almacenan agua de lluvia para proteger a los barrios. Según recoge La Opinión de Murcia, una nueva generación de instalaciones está cambiando la forma de gestionar los recursos y de relacionarse con el entorno. El texto parte de servicios que usamos a diario sin pensar en ellos, como el agua del grifo, la gestión de residuos o la calefacción, y plantea que estas infraestructuras pueden aportar mucho más que su función básica.
El artículo explica que las plantas de tratamiento de agua y los centros de gestión de residuos, tradicionalmente alejados de la vida urbana, se están integrando en su territorio. Además de reducir su impacto ambiental, estas instalaciones pueden recuperar biodiversidad, crear espacios públicos, generar empleo cualificado y abrirse a la ciudadanía mediante visitas guiadas y actividades educativas.
Uno de los ejemplos centrales es el modelo de «ecofactoría» que impulsa Veolia en España. Estas plantas buscan aprovechar al máximo los recursos: el agua tratada puede regenerarse para riego, limpieza urbana o usos industriales, y los residuos pueden convertirse en biogás o fertilizantes. El texto cita casos en Barcelona, donde una planta produce dos metros cúbicos de agua regenerada por segundo, y en Granada, donde la ecofactoría BioSur alcanza la autosuficiencia energética y genera casi 500.000 kWh más de los que consume.
El texto también destaca la integración de energía solar fotovoltaica y cogeneración en varias instalaciones de Granada, Palencia y Madrid, así como el aprovechamiento de residuos de la industria agroalimentaria en la zona de Murcia Este para producir biogás.
Como ejemplo de espacio urbano con función de protección, el artículo describe La Marjal, en Alicante: un parque de 36.000 metros cuadrados que puede almacenar hasta 45.000 metros cúbicos de agua durante lluvias intensas, protegiendo a más de 15.000 residentes. El agua se libera después de forma controlada o se deriva a la depuradora para su reutilización. Según la información original, el proyecto ha recibido un premio de la Nueva Bauhaus Europea.
La noticia procede de un ámbito provincial y se enmarca aquí como contexto de interés general para Murcia, sin atribuirle datos locales que no figuran en el texto original.
Información elaborada a partir de La Opinión de Murcia.