Murcia reclama acelerar las obras para no perder 85 hm³ del Trasvase
Murcia reclama acelerar las reparaciones del canal del Trasvase para recibir los 85 hm³ pendientes antes de que puedan perderse.
El Ministerio y la Confederación Hidrográfica del Tajo deben aclarar cuanto antes si la cuenca del Segura recibirá los 85 hm³ pendientes para abastecimientos y regadíos, ya autorizados pero cuyo transporte se interrumpió por dos roturas del canal en Riansares y Liétor.
El plazo previsto para reparar el acueducto, de entre cuatro y cinco meses, preocupa a los regantes y a los gobiernos de Murcia y de la Comunidad Valenciana, que consideran que los trabajos podrían completarse en la mitad de tiempo. Temen que el volumen comprometido no llegue al Segura antes del 1 de enero de 2027 y que entonces se autoricen nuevos envíos según las reservas de la cabecera.
La normativa establece que, salvo situaciones catastróficas o de extrema necesidad debidamente justificadas, los volúmenes aprobados que no se hayan trasvasado durante el periodo autorizado pueden transferirse en los tres meses siguientes. Los regantes interpretan que las reparaciones no deberían prolongarse más allá de ese plazo para evitar la pérdida de los 85 hm³.
Lucas Jiménez, presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, sostiene que todavía hay margen y que el volumen podría derivarse en un mes y medio si se agilizan las obras. El canal puede transportar hasta 25 metros cúbicos por segundo, equivalentes a 2,160 hm³ diarios. También plantea llevar el máximo posible hasta el embalse de Alarcón y después enviarlo al Segura, siempre que se resuelva rápidamente la avería de Riansares.
Los regantes aseguran que no observan avances visibles desde que se detectaron las averías hace más de un mes y acusan al Ministerio de mantener una estrategia contraria al Trasvase. El abastecimiento a la población está garantizado y tendrá prioridad cuando se reabra el canal; en caso de urgencia, se recurrirá también a recursos de la propia cuenca y a la desalación.
La situación coincide con la reforma de las reglas de explotación, que prevé un recorte cercano al 50% del agua del Tajo destinada al regadío del Levante, y con las elecciones autonómicas del 29 de noviembre. Los remanentes de envíos anteriores y las lluvias pueden aliviar el impacto inmediato en el campo, mientras quedan pendientes los desembalses que se aprueben este trimestre.
Información elaborada a partir de La Verdad.