Historia de los cementerios de Ourense, de la época romana a la actualidad
Repaso a la historia de los cementerios de Ourense, desde las tumbas romanas del siglo I hasta los camposantos actuales y el auge de la incineración.
Con el mes de noviembre, dedicado a los difuntos, La Región repasa la historia de los cementerios de Ourense. En la actualidad la ciudad cuenta con los camposantos de San Francisco, Santa Mariña y As Caldas, este último integrado en el municipio desde 1943, cuando se fusionaron los antiguos ayuntamientos de Canedo y Ourense.
Las excavaciones arqueológicas han permitido documentar los primeros enterramientos urbanos de la ciudad, de época romana, fechados en la segunda mitad del siglo I d. C. y localizados en el entorno de la plaza de la Madalena, As Burgas y O Posío. Según el texto, las sepulturas más antiguas que se conocen en otros puntos de la Galicia romana son de incineración, aunque en el casco histórico de Ourense aún no se ha hallado ninguna; sí aparecieron en la otra orilla del Miño, durante las obras del AVE. En el Ourense romano, por el momento, todas las tumbas descubiertas son de inhumación y datan a partir del siglo IV d. C.
Durante la Edad Media, los dos grandes camposantos de la ciudad estaban junto a la Trindade y entre la catedral de San Martiño y la iglesia de Santa María Nai. También el antiguo Hospital de San Roque, en la Alameda, contaba con cementerio propio. Las excavaciones han constatado enterramientos ininterrumpidos desde finales de la época romana hasta el siglo XVI en la zona de la Trindade, y sepulturas superpuestas en la plaza del Trigo entre el siglo XIII y 1834.
El cementerio de San Francisco se inauguró en 1834, aprovechando terrenos conventuales cedidos por los frailes, y el de Santa Mariña, el último construido, en 1993.
El artículo señala además un cambio reciente: la incineración vuelve a ganar terreno y ya supone el 38% de los servicios funerarios, según informaba este mismo diario el 30 de octubre.
Información elaborada a partir de La Región.