La identidad digital afronta el reto de proteger los datos personales
La identidad digital debate entre la eficiencia de los trámites, la seguridad y la protección de los datos personales.
El diseño de la identidad digital nacional abre un debate sobre cómo agilizar la burocracia y, al mismo tiempo, proteger la privacidad de la ciudadanía, un asunto que también afecta a los servicios públicos y trámites digitales utilizados desde Ourense.
Los sistemas centralizados pueden simplificar las gestiones y ayudar a combatir el fraude de identidad, pero concentran datos biométricos y personales de millones de personas en un único registro. Un ataque contra estas infraestructuras podría provocar filtraciones masivas de información difícil de recuperar.
Como alternativa, la arquitectura descentralizada plantea que el ciudadano conserve un mayor control sobre sus datos personales, en lugar de que estos dependan exclusivamente de servidores centrales del Estado.
Entre las tecnologías que ganan protagonismo figuran las Pruebas de Conocimiento Cero, conocidas como Zero-Knowledge Proofs o ZKP. Permiten demostrar que una afirmación es cierta sin revelar toda la información que la sustenta.
Así, una persona podría acreditar ante una administración o una empresa que es mayor de edad, que tiene residencia legal o que dispone de una licencia válida sin mostrar su fecha exacta de nacimiento, su nombre completo, su número de identificación o su domicilio.
El debate normativo puede marcar durante las próximas décadas el marco de la ciudadanía digital. El reto será equilibrar eficiencia administrativa, seguridad y privacidad sin que la modernización de los servicios públicos implique concentrar más información personal.
Información elaborada a partir de La Región.