La seguridad subjetiva en el ferrocarril tras los recientes accidentes
Tras los recientes accidentes ferroviarios, un análisis sobre la seguridad subjetiva y las medidas necesarias para recuperar la confianza en el tren.
La percepción de seguridad de los ciudadanos, o seguridad subjetiva, es un factor que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tienen en cuenta junto a los balances de criminalidad. El texto distingue entre la seguridad objetiva, que reflejan las estadísticas, y la subjetiva, es decir, cómo se siente una persona al caminar por su barrio o volver a casa de noche. Según el artículo, puede darse el caso de que los delitos no aumenten pero sí la sensación de inseguridad, por ejemplo tras varios robos, una agresión grave o la difusión de determinados sucesos.
El texto aplica esta reflexión al ferrocarril, tras los graves accidentes ocurridos en poco tiempo, que han generado una preocupación que, según se señala, tiene motivos objetivos. El autor recuerda que muchos ourensanos utilizan el tren para trabajar, estudiar o acudir a consultas médicas en Santiago, A Coruña o Madrid, desde la llegada de la alta velocidad.
Para que un tren circule con seguridad, el artículo menciona la revisión de las vías, el mantenimiento de las instalaciones, la comprobación de los sistemas y la disposición de personal suficiente y bien formado. Asimismo, subraya la importancia de mantener tasas de reposición de personal estables para transmitir la experiencia de los profesionales a quienes se incorporan.
El texto propone conocer las causas de los accidentes, aclarar las responsabilidades políticas y judiciales y adoptar medidas, escuchando además a los trabajadores del ferrocarril y a sus sindicatos. Concluye que recuperar la confianza de los viajeros requiere revisiones rigurosas, planificación, inversión en mantenimiento, plantillas suficientes, formación continua y explicar con claridad lo que debe mejorar.
Información elaborada a partir de La Región.