Los sistemas ARAS buscan reducir la siniestralidad de los motoristas en España
Los sistemas ARAS de asistencia a la conducción buscan reducir la siniestralidad de los motoristas, que suponen casi una de cada cuatro víctimas mortales.
La evolución tecnológica de las motocicletas impulsa nuevos sistemas de asistencia a la conducción, conocidos como ARAS (Advanced Rider Assistance Systems), destinados a mejorar la seguridad vial y reducir la siniestralidad. Estos dispositivos permiten monitorizar el entorno, detectar situaciones de riesgo y ayudar al motorista a reaccionar ante posibles peligros.
En España, al menos 436 motoristas fallecieron en accidentes de tráfico durante 2025, prácticamente una de cada cuatro víctimas mortales en siniestros viales. En total, las carreteras y vías urbanas registraron 1.775 fallecidos, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). A escala internacional, los usuarios de dos ruedas motorizadas representan alrededor del 23% de las víctimas mortales, y el riesgo de fallecer de un motorista puede llegar a ser hasta 20 veces superior al de un conductor de automóvil.
Según el proyecto Vidas, impulsado por Bosch y Fesvial, nueve de cada diez accidentes están relacionados con el error humano, un factor que los sistemas avanzados buscan mitigar mediante la detección anticipada de peligros. En este sentido, el sistema antibloqueo de frenos (ABS), introducido en motocicletas en 1995, podría evitar aproximadamente uno de cada cuatro accidentes de motocicleta con heridos si estuviera presente en todo el parque circulante, según estudios citados por Bosch.
Los avances posteriores incorporan radares, sensores, unidades de medición inercial y sistemas electrónicos de control que analizan el comportamiento dinámico de la motocicleta y adaptan su respuesta a las condiciones de circulación. Algunas de estas tecnologías procesan información hasta 100 veces por segundo. Los ARAS son la evolución de los sistemas ADAS de los automóviles, adaptados a la conducción sobre dos ruedas. Según los cálculos de Bosch Accident Research, podrían contribuir a evitar hasta uno de cada siete accidentes de motocicleta con víctimas.
Estas soluciones pueden alertar al motorista ante situaciones peligrosas, modificar parámetros de funcionamiento e intervenir de forma limitada para ayudarle a mantener el control. No constituyen, sin embargo, un sistema de conducción autónoma, por lo que la responsabilidad sigue recayendo en el conductor. La próxima evolución pasa por la conectividad entre motocicletas, otros vehículos e infraestructuras viarias, lo que permitiría anticipar riesgos antes de que sean perceptibles para el conductor, en línea con el objetivo internacional Vision Zero.
La información de este reportaje es de ámbito nacional y se enmarca en la preocupación por la seguridad de los motoristas en toda la provincia de Ourense, donde la prevención y la conducción responsable siguen siendo factores determinantes para reducir los accidentes.
Información elaborada a partir de La Región.